“Influencia a través de la excelencia” es el lema del instituto Valor Christian de Highlands Ranch, en Colorado. Allí se formó como estudiante y deportista Jaelene Hinkle, la defensa de 25 años del North Caroline Courage que lidera la National Women’s Soccer League (NWSL), la máxima categoría del fútbol profesional en Estados Unidos. También allí reforzó su fe cristiana, la misma que esgrime para rechazar las iniciativas a favor de la diversidad sexual. Tal es su compromiso con su religión que ha renunciado a la selección nacional con tal de no lucir unos dorsales con la bandera arcoiris en apoyo de la comunidad LGBT+

Hinkle, que había debutado en 2015 con el equipo de las barras y estrellas, fue llamada de nuevo en 2017 para alinearse en sendos partidos amistosos contra Suecia y Noruega, dos de las potencias europeas del fútbol femenino. Sin embargo, rechazó el convite aduciendo “razones personales”. Es ahora, un año más tarde, cuando la futbolista ha confirmado las sospechas de su renuncia en una entrevista con un canal de televisión cristiano.

“Mi espíritu estaba convencido de que no era mi trabajo ponérmela (la camiseta)”, explicó. “Me tomé tres días para buscar, rezar y así determinar lo que (Dios) me estaba pidiendo que hiciera en esta situación”. Lo que le pidió, dice, fue no representar una idea que no comparte aunque tuviese una penalización profesional: “Estaba básicamente renunciando al sueño, le estaba diciendo que no. Fue muy decepcionante”.

Ya por aquel entonces se especuló con que sus creencias eran la causa de su negativa a vestir una camiseta con el lema “Pride” (“Orgullo”) y el color arcoiris. Ella lo apuntaba en sus redes sociales con mensajes contrarios al matrimonio del mismo sexo y devotos de las sagradas escrituras cristianas: “Creo con cada fibra de mi cuerpo que lo que se escribió hace 2.000 años en la Biblia es la verdad sin ningún género de duda”. 

Desde entonces, Jaelene Hinkle no ha vuelto a ser convocada por Estados Unidos, sin que se sepa si es porque su nivel deportivo no lo merece o bien se trata de una represalia por rechazar al equipo. Tras difundirse la entrevista, fue abucheada por el público en el último partido de la NWSL. Tanto sus compañeras como el entrenador de las Courage, el inglés Paul Riley, salieron en su defensa: “La valoro mucho. Sean cuales sean sus creencias, aquello en lo que ella cree, es cosa suya. No afecta al equipo”. 

Hinkle puede usar su fe para refugiarse de las críticas. En un mensaje fijado en su perfil de Twitter puede leerse una frase del rapero cristiano Lecrae: “Si vives para que la gente te acepte, morirás por su rechazo”, a la que ella apostilla: “Sin avergonzarme”. 

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