Parece evidente que los torneos como los mundiales de fútbol siempre son más propensos a las sorpresas. Pero si miramos a los campeones de las últimas ediciones, poco espacio ha habido para los tapados y, con un estilo u otro, siempre han acabado imponiéndose los favoritos. Al Mundial de Rusia 2018 llegan en esa posición Brasil y España por sus grandes fases de clasificación, Alemania como defensora del título y Francia, con una generación que mezcla físico y talento en el punto exacto de maduración.

Obviamente, todas estas etiquetas están sólo sobre el papel, porque a falta de apenas cuatro días para que se dispute el encuentro inaugural, todas ellas están mostrando grietas. Todas menos Brasil. Sin enamorar con su juego, el combinado de Tite sigue mostrando la sobriedad de los últimos años y ha tenido en la recuperación de Neymar el impulso de moral y calidad que necesitaban.

El crack de PSG regresó ante Croacia y cambió el encuentro poco después de salir al campo. Marcó y dejó muestras de volver en plena forma, igual que esta tarde ante Austria. Ya como titular, canalizó todo el juego de la canarinha, marcó un nuevo golazo y participó en la clara victoria que completaron Gabril Jesus y Coutinho, al que se le ve más cómodo jugando más retrasado.

También lograron el triunfo Alemania y España, aunque ninguna de las dos potencias europeas fueron capaces de cumplir las expectativas con las que llegan a esta cita. La vigente campeona sufrió para imponerse a Arabia Saudí y sumar su primer triunfo después de cinco partidos sin ganar y dos derrotas consecutivas. Y algo similar le ocurre al conjunto español, al que el empate con Suiza y la victoria contra Túnez en los últimos minutos le ha puesto los pies en la tierra.

Y la cuarta en este pelotón de cabeza es Francia, también la única que no ha conseguido ganar su último amistoso previo al Mundial. El conjunto galo llegaba con la moral alta tras vencer a Italia hace unos días, pero dio un paso atrás al no pasar del empate contra Estados Unidos. Las dificultades para combinar en el centro del campo y las dudas con el futuro de Griezmann no ayudan y Deschamps necesita encontrar una solución cuanto antes.

Nunca se pueden sacar conclusiones precipitadas de partidos amistosos, pero seguro que ninguno de los cuatro equipos está tranquilo sabiendo que hay selecciones como Portugal o Argentina, con Messi y Cristiano Ronaldo a la cabeza, que estarán atentos al mínimo despiste para alzarse con el deseado cetro del fútbol mundial.

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