Un solitario gol de Yussuf Poulsen decidió el encuentro entre Perú y Dinamarca, correspondiente a la primera jornada del grupo C. El delantero del RB Leipzig aprovechó una contra liderada por Christian Eriksen para anotar el único tanto del partido, un castigo excesivo para los Incas, superiores durante gran parte de los 90 minutos pero increíblemente erráticos de cara a puerta. Cristian Cueva falló un penalti en la primera mitad, en lo que sería un anticipo del vendaval de ocasiones desperdiciadas tras el paso por vestuarios.  

La Blanquirroja regresaba a la arena mundialista 36 años después de su última participación, en España 82, y su puesta en escena fue excepcional. Los hombres de Ricardo Gareca imprimieron un ritmo elevado desde el comienzo, con interesantes subidas de sus laterales y sofocando la salida de balón de Dinamarca con una buena colocación. Con Eriksen poco activo, al combinado europeo le costó una barbaridad entrar en el partido

Sin la referencia de Paolo Guerrero en ataque (reservado en el banquillo porque aún le falta puesta a punto tras su tardía amnistía para poder jugar en el Mundial) Jefferson Farfán se batía contra Simon Kjær y Andreas Christensen con bastante efectividad. De hecho, la Foquita pudo abrir el marcador con una peligrosa internada en el área pero el capitán y central sevillista intervino a tiempo para desviar el esférico. Sin embargo, la gran ocasión peruana llegaría al borde del descanso. El colegiado revisó en vídeo una acción de Poulsen sobre Christian Cueva y señaló el claro penalti, pero el propio centrocampista del São Paulo envió el balón a las nubes

Esa pena máxima sería el preludio de lo que sucedería en el segundo acto, con los hombres de Gareca más lanzados sobre la portería de Kasper Schmeichel gracias a un fútbol alegre y atrevido. Mucho menos necesitó Dinamarca para conseguir el que sería el tanto decisivo, a través de una contra liderada por Eriksen y la definición de Poulsen con su pierna izquierda. A partir de ahí, el duelo se convirtió en un monólogo, al que contribuyó la entrada, ahora sí, de Guerrero

En una de sus primeras intervenciones, el máximo goleador de la historia de Perú cabeceó a las manos del meta danés. Después de que Farfán no conectase una prolongación al segundo palo tras un saque de falta, Guerrero se quedó a centímetros de anotar una obra de arte con un taconazo. La Blanquirroja llegaba y llegaba, especialmente por su banda derecha, con unos soberbios Carrillo y Advíncula; en una aparición del extremo del Watford, la Foquita tuvo el empate pero chutó a los pies del omnipresente Schmeichel

Sin saber muy bien cómo, Dinamarca resistió las embestidas peruanas e incluso tuvo el segundo en las botas de Eriksen, cuyo mano a mano fue desbaratado por el portero Pedro Gallese. No había sido el día de sus compañeros en ataque, que tendrán que mejorar mucho en esa faceta de cara al siguiente duelo, contra Francia. Los daneses, por su parte, se medirán a Australia. 

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