La selección de México ha protagonizado la gran sorpresa en lo que va de Mundial de Fútbol tras derrotar a la vigente campeona, Alemania, por 0-1. Hirving Lozano, la gran esperanza de la nueva generación azteca, culminó con su tanto la exhibición colectiva de los hombres de Juan Carlos Osorio, fenomenales en la presión a las tropas germanas e inteligentes para contraatacar. Los germanos se volcaron en los últimos minutos pero fueron incapaces de superar la resistencia de los centroamericanos. 

Los primeros minutos sirvieron como claro anticipo de lo que sucedería durante todo el primer acto. El Chucky pisó área con peligro desde su banda izquierda y la zaga germana revelaba evidentes problemas en la posterior acción a balón parado. Especialmente llamativo era el pésimo estado de forma de Jerome Boateng, lentísimo e impreciso en casi cualquier intervención. La vigente campeona lo intentaba desde la derecha de Joshua Kimmich, por donde avisó Timo Werner con un disparo raso.

Poco a poco, el Tri se iba haciendo con el mando. No a través de la posesión, sino gracias a un planteamiento inteligente tanto en la presión como en el contraataque. A diferencia de su rival, el centro del campo mexicano funcionaba a la perfección, con mención especial para el incombustible Héctor Herrera. Su compatriota Chicharito pudo abrir el marcador pero se hizo un lío en casa de Manuel Neuer, titular por su trayectoria… Mientras, las únicas opciones alemanas se limitaban a disparos lejanos. 

A medida que avanzaba el reloj, el control de México se hacía más y más notorio. Tanto, que el 0-1 convertido por Lozano no sorprendió a nadie. En una contra, Chicharito abría para el extremo del PSV (por el momento, no parece que dure mucho allí) y este superaba a Neuer tras driblar a Mesut Ozil. Estallaba la grada mexicana en el estadio Luzhniki. La alegría duró porque Guillermo Ochoa rozó con los dedos un lanzamiento de falta de Toni Kroos que se estrelló finalmente en el larguero. 

Como era de esperar, los hombres de Joachim Low se volcaron en la reanudación, especialmente a partir del cambio de Marco Reus. Un poco antes, Carlos Vela pudo sentenciar pero el pase de Chicharito era muy largo en esta ocasión. Kroos adquirió galones y el bombardeo alemán se intensificó. Mario Gómez pudo igualar con un testarazo y Julian Brandt, otro sustituto, envió un trallazo de primeras que lamió el poste. 

No era el día de los campeones en Brasil 2014, con Ozil o Muller totalmente desaparecidos. Sí lo fue para los muchachos de Osorio, que incluso se permitió el lujo de permitir a Rafa Márquez establecer una nueva marca en la historia de los Mundiales. México buscará ahora la primera plaza del grupo en su siguiente compromiso, contra Corea del Sur, mientras Alemania se juega con Suecia el todo o nada.

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