En una era de fake news y de bulos que se distribuyen por las redes sociales como si fueran ciertos, algunos de ellos de difícil comprobación para no creérselo, uno tiende a ponerse a la defensiva ante ciertas cosas que se leen. Por ejemplo, cuando llega por distintos medios la afirmación de que el seleccionador de Corea del Sur decidió cambiar los dorsales de sus jugadores durante un entrenamiento para despistar a los espias rivales “porque los occidentales creen que todos los asiáticos somos iguales”, uno coge esa información con reservas. Es demasiado bueno para ser verdad. Pero en este caso lo es. Las dos cosas: el intercambio de jugadores y el espionaje.

El seleccionador de Suecia, Janne Anderson, es un tipo con carácter. Primero, le dijo a Zlatan Ibrahimovic que de volver al equipo, nada. Y después, ante el hecho de que resulta complicado hacer un scouting profundo de Corea del Sur, mandó a uno de sus colaboradores cercanos a Austria antes del Mundial de fútbol, le mandó calarse bien una gorra y colarse en un entrenamiento de la selección asiática. Hasta que fue descubierto. “Fue un largo viaje en coche entre las montañas hasta llegar a la casa, pero fue un lugar perfecto para observar el entrenamiento de Corea. Es muy importante mostrar respecto a los rivales, siempre y de todas las formas posibles. Si se ha recibido esto en otro sentido, lo sentimos”, dijo Anderson.

El caso es que aún no está claro del todo si Suecia alquiló una casa para que ese empleado de la federación espiase a la selección de Corea del Sur. A los asiáticos no se les escapó ver al,  posiblemente, único tipo rubio pululando por sus entrenamientos día sí y día también. Así que decidieron tomar cartas en el asunto. “Fuimos cambiando los números de los jugadores porque no queríamos mostrar nada e intentar confundirlos. Puede que conozcan a unos pocos jugadores, pero es muy difícil para los occidentales distinguir entre asiáticos y por eso lo hicimos”, reconoció sin torcer el gesto el seleccionador coreano, Shin Tae-yong.

Con apenas 5 futbolistas jugando en el fútbol europeo, es posible que Suecia no conozca mucho a los componentes de la selección de Corea del Sur. De ahí a la autoconsciencia de cambiarse los dorsales porque, total, todos los asiáticos son iguales para los occidentales, hay un paso. Suecia y Corea se miden en el partido que cierra la primera jornada del grupo F, uno muy importante porque pueden dejar a Alemania en situación apretada si uno de ellos gana.

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