El VAR se ha confirmado en el Suecia-Corea del Sur como uno de los protagonistas indiscutibles del Mundial de fútbol Rusia 2018. El combinado europeo se llevó unos importantes tres puntos gracias a un penalti transformado por el central Andreas Granqvist después de que el colegiado Joel Aguilar recurriese a la asistencia por vídeo. Fue un encuentro insulso, con los suecos fallando varias ocasiones claras y con los coreanos demasiado inocentes en ataque. 

La noticia en las horas previas al duelo había sido la sorprendente táctica del seleccionador surcoreano, y el último truco de Shin Tae-Yong fue otorgar la titularidad al portero Jo Hyeon-Woo, el menos experimentado de la convocatoria pero cuya elección resultaría todo un éxito durante buena parte del choque. Porque a partir de ahí, su plan era obvio: aprovechar la velocidad de Son y Hwang por los costados y que el gigante Kim se batiese con las torres suecas. 

Pese al esperanzador comienzo asiático, Suecia se hizo con el mando poco a poco. Y tras un arranque con mucho centro del campo, los escandinavos empezaron a acumular llegadas interesantes. Marcus Berg debió abrir el marcador a los 20 minutos pero se topó con un paradón de Jo, el invitado sorpresa. El propio atacante cabeceó fuera antes de que Ki Sung-Yueng cometiera un claro penalti sobre Ola Toivonen. 

Mientras la República de Corea era incapaz de aprovechar la velocidad de sus extremos, Toivonen ponía a prueba de nuevo al infalible Jo, excelente otra vez para desviar el testarazo del ariete sueco. A contracorriente, su compañero Koo Ja-Cheol dispuso de la mejor ocasión asiática con otro cabezazo que se marchaba al lateral de la red. Justo después, volvía a aparecer el VAR. 

El lateral Kim cometía otra flagrante pena máxima sobre Viktor Claesson y, en primera instancia, el colegiado Joel Aguilar ordenó continuar. Sin embargo, el salvadoreño detuvo la contra coreana siguiendo las órdenes de su pinganillo, para efectivamente señalar el lanzamiento desde los once metros. El capitán Granqvist era el encargado de materializarlo, para gran alivio del grandullón central sueco.

De manera inevitable, Corea del Sur se volcó en busca del empate. En este caso, la estrategia de Shin se basó en introducir al joven Lee, ex canterano del Barcelona, pero ninguno de los atacantes coreanos pudo derrumbar la muralla de centímetros suecos. Así acababa otro encuentro decidido por el VAR, un 1-0 que mete a Alemania en serios apuros de cara a la próxima jornada: será un todo o nada contra Suecia para la vigente campeona. 

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