El miércoles 20, España se juega el ser o no ser en el Mundial de Rusia 2018 ante Irán. Es un partido en teoría asequible para la campeona del 2010, pero necesita ganar sí o sí para no complicarse la clasificación a la siguiente fase y jugarse apenas ser primera de grupo en la tercera y definitiva jornada ante Marruecos. Es una de esas citas que parecen pasar como un día corriente para un Gerard Piqué veterano ya de mil batallas, tanto en competición de selecciones como con su club. Para el central del Barcelona, casi siempre de gesto impasible,, la cita adquiere sin embargo un significado especial, porque ante el equipo persa disputará su partido número 100 con la selección española. Una cifra que le sitúa entre los futbolistas más importantes de la historia del combinado ibérico, muy a pesar de algún sector de la crítica. 

El debut de España en el presente Mundial de fútbol (un emocionante y vibrante 3-3 ante Portugal) supuso el partido número 99 de Gerard Piqué con la camiseta roja. El internacional se convertirá en el decimotercero en alcanzar la centena de partidos con España en la historia de la selección. Un hito que, en cualquier otro caso, supondría una gran recopilación de sus triunfos y highlights, pero que en el caso de Piqué puede que pase de puntillas y/o sea usado (de alguna manera torticera) en contra del jugador. Porque la polémica política que envuelve al central del Barcelona en los últimos años, a raíz de su defensa de un referéndum legal en Cataluña para intentar zanjar el debate sobre la independencia de este territorio, ha convertido la presencia de Piqué en la selección española en una especie de Show de Truman constante.

Valga como ejemplo la comparecencia de Piqué ante los periodistas españoles tras el empate inaugural contra Portugal. El central tuvo que responder preguntas de todo tipo de asuntos, especialmente de su papel en el ridículo vídeo de Griezmann para anunciar que seguiría en el Atlético de Madrid (producido por una empresa a nombre de Piqué). Y luego fue acusado de hablar de cualquier cosa menos de la selección española. Se miró con lupa si llevaba una camiseta en cuya manga no salían ribetes con los colores de la bandera española. Se le acusó de ausentarse de amistosos con falsas molestias físicas. Tuvo que soportar que su compañero de zaga, Sergio Ramos, censurase en directo una pregunta y una respuesta en catalán en medio de una rueda de prensa. 

Pero Piqué pasará a la historia por ser una de las piezas claves en la mejor selección española de siempre, que fue capaz de enlazar tres grandes títulos consecutivos (Eurocopa 2008, Mundial 2010, Eurocopa 2012), algo que nadie había conseguido antes. Con sus 100, roza el top 10 de jugadores con más partidos en la historia de la selección española, algo que puede conseguir si el equipo ahora de Fernando Hierro supera el grupo B y Piqué lo juega todo. La lista la encabeza Íker Casillas (167 partidos), seguido por Sergio Ramos (153), en condiciones de retirarse como el futbolista con más internacionalidades vistiendo la camiseta española. 

Por detrás vienen los cerebros de la mejor España de siempre, Xavi Hernández (133) y Andrés Iniesta (128), que si a la selección le va muy bien y no se lesiona podría decir adiós a su carrera internacional como el tercer jugador español que más veces ha representado a su país. En el quinto puesto está el mítico portero de los 90 Andoni Zubizarreta (126), al que podría alcanzar y superar David Silva (122), pieza clave en el actual ciclo de la selección española y que a sus 32 años aún puede tener recorrido. El séptimo con más partidos por España es Xabi Alonso (114), seguido por dos en activo que ya no volverán a la selección: Cesc Fábregas y Fernando Torres (110 ambos).

El top 10 de jugadores que más han vestido la camiseta de España lo cierra Sergio Busquets, con 104, que no podrá subir puestos en el presente Mundial de fútbol aunque lo juegue todo. Gerard Piqué está justo por detrás de Raúl González (102) y de su mentor Puyol (100). Se da por hecho que el central dejará la selección después de Rusia 2018, aunque ya ha cambiado de opinión a ese respecto en el pasado. En cualquier caso, si lo hace, independientemente de cómo termine la actual Copa del Mundo, lo hará con tres títulos y al menos 100 internacionalidades a su espalda. Un mito de la selección.

De los jugadores en activo, el único susceptible de ir superando nombres en la clasificación con cierta rapidez es Jordi Alba, que actualmente tiene 63 partidos con la selección española. A sus 26 años, Isco apenas ha llegado a los 29, y tiene complicado llegar a la altura de un Iniesta, por ejemplo. Los porteros suelen ser apuestas seguras, pero De Gea lleva 30 internacionalidades a los 28 años, y ya hay quien pide el relevo de Kepa. Koke, con 41 partidos jugados con España, sí está en condiciones de llegar a la centena. Pocos habrá como Piqué.

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