Si estás viendo los partidos de esta Copa del Mundo, es muy probable que algún horario se te atragante. Si asistes a los encuentros en horario laboral y quieres encajar alguno de ellos con tus pausas para comer, es posible que haya algún desajuste porque los partidos duren un poquito más de lo que tienes planeado. Los árbitros del Mundial de Rusia 2018 están teniendo especial cuidado con el tiempo añadido, y en los 20 encuentros ya disputados en el presente torneo se ha podido apreciar con unas pizarras electrónicas mostrando una cantidad de minutos a la que no estábamos acostumbrados.

Miremos si no a la jornada de este miércoles. En el duelo entre Portugal y Marruecos, se añadieron 3 minutos en la primera parte y 5 en la segunda. La misma cantidad de tiempo extra se jugó después en el Uruguay-Arabia Saudí. En el último partido del día, el Irán-España, se añadieron 3 en el primer acto y 4 en el segundo, a pesar de la consulta al VAR. Es decir, 23 minutos de más. Una cifra que sorprende, especialmente en lo relativo al tiempo añadido en la primera parte del juego, donde lo habitual suele ser un minuto o ninguno.

Y es que además, el tiempo añadido en el Rusia 2018 está siendo una cosa decisiva en la Copa del Mundo. Como suele suceder en los torneos cortos, la pelota parada es una parte muy importante del éxito de los equipos, y los goles marcados en los minutos extra igual. Cuatro partidos de los disputados en el Mundial se han decidido por un gol en los últimos instantes, con Inglaterra, Irán, Uruguay y Portugal como beneficiados. Según el diario Sport, no es casual que en la presente Copa del Mundo estemos viendo partidos más largos de lo normal.

La información del periódico catalán apunta a que el especial cuidado con el tiempo extra es una orden directa de Pier Luigi Collina, responsable de la dirección aribtral de la FIFA. “Todos los árbitros deben ser escrupulosos en la aplicación del tiempo que se pierda, tanto en el descanso como a la finalización del encuentro. Además de esta indicación arbitral, también esta extensión del añadido responde a la aparición del VAR y el tiempo que emplea cuando el árbitro principal solicita una revisión. No solo en la revisión también el tiempo que se pierda en cualquier comprobación”, recoge la información de Ramón Fuentes.

El especial celo de los árbitros de Rusia 2018 va más allá de los casos de aplicación del VAR, que está teniendo una presencia bastante activa en su gran estreno en una competición de este tipo. Los jueces están mirando con lupa todos los parones y, por ahora, dejando jugar mucho más allá del minuto 90. Podía ser incluso peor, porque ahora la FIFA permite pausas de hasta tres minutos en cada período si se superan determinadas condiciones de calor y humedad, algo que no es el caso en Rusia. Si eso se produjera, el árbitro tendría que parar el reloj,  y no añadir tiempo después. Pero sumemos dos pausas de seis minutos más al menos otros 6 de añadido en cada período, y los partidos podrían irse fácilmente a las 2 horas. Ya no es una utopía. 

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