En un Mundial de Rusia 2018 que hasta ahora está siendo dominado por el balón parado, no podía faltar el protagonismo para una de las selecciones que más se han sentido identificadas siempre con el juego más directo. Inglaterra, la cuna del fútbol que siempre ha rechazado alejarse de los instintos más primitivos del juego, acaba de clasificarse para octavos de final en una exhibición de la pizarra de su seleccionador, Gareth Southgate, que parece tener toda una enciclopedia para ejecutar las acciones de estrategia.

Ayudó mucho, claro está, la clara inferioridad física de Panamá. Hombres contra niños. Pero el combinado británico hizo gala de buen diseño y perfecta ejecución para liquidar el encuentro en apenas 45 minutos. 5-0 fue el marcador al descanso. Abrió el marcador en un saque de esquina. Varios jugadores en zona de remate y un dos contra dos en la frontal. Young ejerció de pantalla para que Stones llegase liberado al punto de penalti. Un cabezazo imparable.

Dos de esos tantos llevaron la firma de Kane desde el punto de penalti, uno de ellos a la salida de otro córner. La impotencia de los panameños era tal que le dieron al árbitro a elegir con varios agarrones para señalar la pena máxima. Stones ya había firmado su doblete gracias a otra brillante jugada a balón parado, esta vez en una falta frontal y tras recoger un rechace de Sterling.

Lingard puso el toque de genialidad con un excelente disparo desde la frontal del área, lo que desencadenó la siguiente fase del plan inglés: atrapar a Bélgica en el golaverage. No lo tenían fácil después de la goleada de los Lukaku, Hazard y compañía, pero lo lograron. En la segunda parte Kane firmó el hat-trick sin querer, pero que le vale para colocarse como máximo goleador del Mundial, por lo que Inglaterra se coloca líder de grupo gracias a tener una tarjeta amarilla menos. Ambas, ya en octavos, pelearán en la última jornada por la primera posición.

Mientras, Panamá confirmó lo que ya se sospechaba después del primer encuentro: su pelea con Arabia Saudí por evitar ser la peor selección del torneo. Su estreno en una Copa del Mundo no tuvo el desenlace esperado, pero al menos sí pueden presumir de haber marcado su primer tanto en la máxima cita continental. Su autor, Felipe Baloy, entró en la historia y le dio, al menos, algo positivo a los panameños para llevarse de vuelta a casa.

No Hay Más Artículos