El fútbol es un deporte extraordinario y Argentina lo ha vuelto a demostrar en la noche del martes en su partido ante una batalladora Nigeria. Los de Jorge Sampaoli han estado a cinco minutos del tiempo reglamentario se quedar apeados del Mundial de Rusia 2018 pero Marcos Rojo apareció como héroe inesperado cerca del final para culminar el triunfo de la Albiceleste sobre las Águilas Verdes y darle el pase a los octavos de final. Antes, Victor Moses había igualado la obra de arte de Leo Messi, una de esas (tantas) indescriptibles. Todo, en un choque con polémica pese al VAR. 

Como no podía ser de otra forma después de la debacle ante Croacia, Sampaoli apostó por varios cambios en su once. Y se notaron desde el mismo arranque. La Albiceleste acumulaba la posesión gracias a la constante participación de Ever Banega. Precisamente, de las botas del mediocentro y del genio de Messi nació el primer gol del encuentro. El pase del sevillista sobrevoló la zaga africana y el culé la bajó con un control celestial con su muslo, para acabar fusilando a Francis con su pierna mala

La grada estallaba, incluyendo al aficionado número 1 (Diego Armando Maradona), mientras sus futbolistas seguían controlando la situación sobre el verde de San Petersburgo. Hasta ese momento, ni rastro de la buena versión de las Águilas Verdes en el duelo previo ante Islandia. Su único acercamiento había sido un regalo de Mascherano que Iheanacho no pudo aprovechar. Eso, y que el colegiado turco Cakir no apreció un evidente juego peligroso de Rojo sobre el ariete del Leicester dentro del área. 

El panorama cambió radicalmente tras el descanso. Nigeria se aventuró más y más, y en una de sus primeras llegadas el árbitro señaló penalti de Mascherano por un agarrón bastante suave sobre Leon Balogun. Cakir lo comprobó con el vídeo y mantuvo su decisión, por lo que Moses igualó engañando al hoy titular Franco Armani. A partir de ahí, monólogo de posesión argentina, con los africanos relativamente peligrosos a la contra. 

A medida que se aproximaba el final del encuentro, ambos equipos pudieron hacer el 2-1. Wilfred Ndidi chutó muy alto tras una buena acción de Ahmed Musa por la izquierda y el Pipa Higuaín tuvo una oportunidad inmejorable que también envió a las nubes. Armani salvó a toda una nación despejando con el pie un mano a mano de Odion Ighalo y el jugador de Las Palmas Etobo envió una falta al lateral de la red. Ya con la Albiceleste volcada, Gabriel Mercado centró desde la derecha y por el área apareció Rojo, que remató de primeras a la red con su diestra. Era el éxtasis definitivo para Sampaoli, Maradona, los jugadores y toda la afición, que el sábado se medirán a Francia en otro duelo que promete fuertes emociones. 

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