Después de la histórica eliminación de Alemania, Brasil no quería arrebatar los titulares a la Mannschaft y ha cumplido con su rol de favorito frente a Serbia. Los hombres de Tite han batido a la aguerrida selección balcánica por 0-2, con goles de Paulinho y Thiago Silva, en otro duelo sin demasiado brillo pero con la suficiente pegada como para obtener la clasificación como primeros de grupo. México será su obstáculo en octavos. 

Ambos combinados se medían con un ojo puesto en el enfrentamiento de Suiza frente a la ya eliminada Costa Rica, y por ello la intensidad fue bastante elevada desde el inicio. Salía enchufada la Canarinha, con Neymar chutando fuera a puerta vacía en una jugada ya anulada por posición adelantada de Gabriel Jesús. Poco después, los de Tite sufrirían un duro golpe aunque no motivado por los balcánicos: Marcelo se rompía y tenía que ser sustituido por Filipe Luis. Brasil quedó momentáneamente noqueada y Serbia aprovechaba para equilibrar la contienda, aunque sin inquietar a Alisson. 

Tras ese periodo de cierto dominio balcánico, la Canarinha acosó la portería de Vladimir Stojkovic. Neymar dispuso de una gran ocasión tras una jugada a trompicones de Gabriel Jesús, pero el meta serbio despejó bien. Justo después de otra llegada peligrosa del delantero del City, Suiza abría el marcador en su choque frente a los Ticos, por lo que Brasil era segunda… pero ahí apareció Philippe Coutinho. El probablemente mejor jugador de la verdeamarela en Rusia encontró el buen desmarque de su colega culé Paulinho con un fenomenal envío y el mediocentro hizo el 0-1 (explotando esa virtud que le ha valido regresar a la élite con el Barça) para desesperación del banquillo serbio. 

Brasil durmió el partido entonces el encuentro e intentó seguir haciéndolo en el comienzo de la segunda mitad, aunque ahí los serbios reaccionaron de la nada. No alcanzan la brillantez de sus vecinos croatas pero tampoco son ningunos amigos, como demostraron en esos instantes. Aleksandr Mitrovic estuvo cerca de empatar en dos ocasiones, una de ellas sacada por Thiago Silva cuando Alisson ya había sido superado. Dusan Tadic avisó con un centro-chut con su brillante zurda, justo antes de que Brasil castigase su falta de definición con el 0-2. 

El central del PSG se elevó más que nadie en un córner lanzado por Neymar y ello enterró definitivamente la moral serbia, que tal vez se sintieran medio eliminados tras su desastre contra Suiza. De ahí al final, el propio Neymar pudo marcar su golito en varias acciones, aunque en otras pecó de excesivo individualismo. Hoy no lo lamentará, aunque para el lunes debería pensárselo dos veces, porque México será un duro rival. Por su parte, Suiza se enfrentará a Suecia después de empatar 2-2 contra Costa Rica. 

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