Era lo menos que los románticos le podíamos pedir a los suecos. Ya que nos privaron de contar en Rusia 2018 con Italia, una clásica mundialista sin la que cuesta entender el fútbol, que al menos la presencia de los nórdicos entre las 32 selecciones de la Copa del Mundo fuese relevante. Y la escuadra de Janne Anderson ha cumplido, dándose el gusto de golear a México 3-0 en el partido decisivo y pasar como primera clasificada del Grupo F, generando de paso la noticia más relevante del Mundial: la eliminación de Alemania, la vigente campeona

Esta Suecia no es aquel grupo fascinante de Ravelli, Dahlin, Brolin, Larsson o Limpar, rebosante de talento y que alcanzó un tercer puesto en Estados Unidos 1994. Por no contar, no cuenta ni con Zlatan Ibrahimovic, que se consuela luciendo su cuerpo desnudo y goleando precisamente en tierras norteamericanas. Es un grupo peleón, corajudo y solidario (dentro y fuera de la cancha, como demostraron con Durmaz), exitoso a partir de su disciplinada disposición en el campo.

El cruce de octavos de final frente a Suiza, un equipo de nivel parejo, le permite soñar con metas mayores. Algo que también pensarán los helvéticos, que como sus rivales también accedieron al torneo a través de la repesca. Es más, todas las selecciones europeas que se jugaron la clasificación para esta cita a cara de perro en una eliminatoria han acreditado sobradamente sus méritos para estar en Rusia al pasar a octavos de final

Aunque todo el mundo recuerda la hazaña sueca por la talla de su rival y el amargo adiós internacional del portero Gigi Buffon, Suiza también sacó su billete in extremis al deshacerse de Irlanda del Norte en un cara a cara. Dinamarca hizo lo propio con Irlanda a secas y Croacia despachó a la correosa Grecia. Solo los equipos repescados del continente europeo han prosperado en este Mundial, ya que las dos rescatadas de la última oportunidad intercontinental, Perú y Australia han sido precisamente las dos eliminadas del Grupo C

Y esta realidad, sumada a la disputa de la Copa del Mundo en territorio del Viejo Continente, habla de un cambio de tendencia frente a los mundiales anteriores, donde las selecciones americanas eran mayoría entre los dieciséis equipos que lucharán por el título. En Rusia, hasta diez aspirantes representan a Europa, por más que un combinado del otro lado del Atlántico, Brasil, siga ostentando el cartel de favorito

No Hay Más Artículos