La relación entre canciones para arengar a las masas y los campeonatos de fútbol es vieja y profusa en grandes (algunos) y horribles (la mayoría) ejemplos. Probablemente nadie lo haya hecho mejor que Inglaterra, abusando de su vasta cultura pop y creadores de estribillos. Tienden a crear himnos que se graban a fuego en la memoria colectiva y sobrevive a generaciones, incluso cuando son creadas por encargo. Pocas como Three Lions, el hit instantáneo creado por The Lightning Seeds para la Eurocopa 1996 disputada en suelo inglés. Una canción mucho mejor que el juego de la selección de Terry Venables. El único problema: parece que muchos ingleses llevan cantándola mal 22 años.

Los aficionados ingleses están muy entusiasmados con su selección. Ven la posibilidad real de llegar a rondas finales del Mundial de Rusia 2018, subidos a los hombros de Harry Kane y a las paradas del héroe muy común Pickford, que parece recién salido de las gradas o de la barra del pub. Y en ese entusiasmo, Three Lions está en boca de todos. Un gran tema de pop clásico de inspiración beatle en su inicio, arranca con un mántrico It’s coming home, it’s coming home, football’s coming home. El fútbol vuelve a casa, era el eslogan para 1996, 30 años después del Mundial inglés ganado por la selección local. 

Luego, la canción se regodeaba en el malditismo que acompaña a la selección de Inglaterra desde que ganara ese Mundial. Pero Lightning Seeds y dos locutores de la BBC cantaban en la canción cómo aún creían que podía cambiar la cosa, y que no todo era malo en la historia de los tres leones: que si Bobby Moore, que si los goles de Lineker, el chutazo de Bobby Charlton… Y luego un estribillo metido a fuego en los tímpanos de quien lo escucha: Three lions on the shirt / Jules Rimet still gleaming / Thirty years of hurt / Never stopped me dreaming. Tres leones en la camiseta, Jules Rimet aún brillando, 30 años de penar no me impiden seguir soñando. 

Perfecto, coreable en su hooliganismo para masas. Un único problema: gracias a Twitter, Inglaterra se está dando cuenta 22 años después de que no entienden una parte de la letra. Concretamente la referencia a Jules Rimet. Porque los entusiasmados aficionados ingleses cantan, en realidad, jewels remain still gleaming. Que además de ser gramaticalmente cuestionable, no hace ningún tipo de sentido con la canción y demuestra ignorancia sobre la historia del fútbol. La canción de Lightning Seeds referencia al trofeo de la Copa del Mundo ganada en el 66, con el formato viejo antes de ser cambiado por el actual, y que se refería al viejo presidente de la FIFA Jules Rimet. 

En vez de eso, los emocionados hinchas ingleses de la actualidad cantan algo de unas joyas que siguen brillando y que nadie sabe qué son ni qué pintan en esa canción perfecta. A pesar de que Three Lions es un temazo, en Medallista seguimos creyendo, sin embargo, que es mucho más impactante ver a John Barnes rapear en una canción de, probablemente, la mejor banda de la historia de Manchester, New Order. 

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