El Mundial de Rusia 2018 acabará como empezó: con Will Smith presente en una ceremonia seguramente para olvidar y con Néstor Pitana sobre el césped. Lo primero se podía esperar, lo segundo es una de esas cosas orgánicas de cada Copa del Mundo, el proceso de selección natural de los árbitros para acabar dirigiendo el partido soñado por cualquier aficionado al fútbol que no sueñe con jugarlo. El árbitro argentino ha sido el escogido por la FIFA para juzgar los lances (con la ayuda del VAR, si es que lo vuelven a usar después del positivo balance de la primera fase del torneo) del Francia-Croacia

Pitana se convierte así en el único orgullo de Argentina en Rusia 2018. Eliminada la selección hace ya dos semanas y con Sampaoli de vuelta a casa luchando por aferrarse al puesto, pocos contaban con que el árbitro de Misiones, 43 años y unos imponentes 193 centímetros (además de unos brazos torneados a conciencia en el gimnasio) llegase más lejos que la albiceleste. Pero la FIFA ha valorado en gran estima los cuatro partidos que Pistana ha dirigido en el Mundial: la inauguración Rusia-Arabia Saudí, un México-Suecia aún en la fase de grupos, y los duelos eliminatorias Croacia-Dinamarca y Francia-Uruguay. Es decir, ya ha arbitrado a los dos finalistas en situaciones de vida o muerte.

“Pocas veces habré vivido algo comparable a esto en mi vida. Esta sensación, esta excitación. Quizás lo compare con el momento en que supe que iba a ser padre. Supone una gran responsabilidad, es el sueño de cualquier niño que ama el fútbol, estar en la final de una Copa del Mundo. Es uno de los grandes logros en la carrera de un árbitro”, reconoció un emocionado Néstor Pitana a la web de la FIFA. Aunque para muchos, el gran candidato para dirigir la final de Rusia 2018 era quien acabará arbitrando el duelo por el tercer puesto entre Bélgica e Inglaterra: el iraní Alireza Faghani.

Pitana es un profesor de educación física que trabajó como portero de discoteca y como socorrista mientras se pagaba los estudios para su actual profesión. Su imponente presencia física le permitió jugar al fútbol y al baloncesto antes de pasarse a la parte exterior de las pistas. Internacional desde el 2010, ya arbitró en un Mundial, el de Brasil 2014, siendo apenas el tercer árbitro argentino en participar en dos Copas del Mundo y sólo el segundo en aparecer en una final, tras Horacio Elizondo en Alemania 2006. Con los focos en Modric, Rakitic, Pogba, Griezmann y Mbappé, el trabajo de Néstor Pitana es no meter la pata para que nadie se acuerde de él 10 años después de terminar el Mundial.

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