Las dos últimas fotos de la cuenta de Instagram de Nikola Kalinic narran una historia. En la penúltima, tomada el 15 de junio en Kaliningrado, el delantero croata se dispone a entrenar con sus compañeros de selección nacional en uno de los estadios del Mundial de Rusia 2018. En la más reciente, hecha el 13 de julio, posa tras una mesa de billar en las instalaciones de Milanello, la ciudad deportiva del Milan, su club. Es lo que el futbolista elude, lo que ocurrió en el medio y lo que sucederá este domingo, lo que la convierte en una buena historia.

Aunque en la fotografía italiana aparece sonriente junto a un colega rossonero, no se comprende la alegría de un jugador que en lugar de estar preparándose para el partido soñado por cualquiera, la final de una Copa del Mundo, tuvo unas vacaciones forzosas y ahora ya está de pretemporada. Y todo porque hace casi un mes, en una de las primeras anécdotas de este campeonato, una ya casi olvidada por la mayoría del público, Kalinic pecó de orgulloso. 

Croacia derrotaba a Nigeria por dos goles a cero cuando, a falta de cinco minutos para el final, el seleccionador Zlatko Dalic llamó a su delantero suplente. Iba a sustituir a Mandzukic. Al del Milan aquello le debió de parecer poco. Y como no se veía como segundo plato de nadie y menos aún como una excusa de su entrenador para perder tiempo, dijo que no le venía muy bien saltar al césped, que le dolía algo la espalda y alguna que otra excusa convertida en ruido blanco en los oídos del técnico, quien dos días más tarde lo expulsaba del equipo. Un mes después, Croacia es finalista del Mundial y Kalinic… Kalinic sube fotos a Instagram. 

View this post on Instagram

#worldcup2018

A post shared by Nikola Kalinic (@nikolakalinic) on

“Necesito jugadores sanos y convencidos, por eso tomé esta decisión”, zanjó Dalic con el apoyo del resto de sus futbolistas. “Para mí es un honor estar aquí, no importa si juego o estoy en el banco”, dijo de forma ejemplarizante Mateo Kovacic, otro suplente. “Lo primero es el equipo. Hay que dejar de lado los egos cuando se habla de la selección”, explicó Milan Badelj

A Kalinic no lo han echado de menos en Croacia, o al menos eso dice la histórica clasificación de los balcánicos para el partido decisivo. Él, pese a todo, puede encontrar un final feliz para su historia. Y es que la FIFA considera a efectos del palmarés a los 23 jugadores seleccionados para el torneo. A los registros históricos no le interesa si al delantero le dolía la espalda, si fue expulsado de la concentración con el beneplácito de sus colegas o si la abuela fuma. Si los arlequinados de Modric y Rakitic se imponen a Francia, Nikola será tan campeón como ellos (al menos a efectos prácticos).

Restaría por ver si algún día se atreve a subir una foto a Instagram con el trofeo de campeón mundial. 

 

No Hay Más Artículos