El maillot blanco del Tour de Francia o el trofeo al Rookie del Año en la NBA lo demuestran. El deporte siempre mira al futuro, apunta a la capacidad de superación de lo ya visto, y por eso hay un foco especial sobre los jóvenes. En el Mundial de Rusia 2018 podría suceder que el MVP del torneo sea a la vez el mejor nuevo talento. Todo dependerá de la actuación en la final de Kylian Mbappé, quien con cierta discontinuidad ha ido regalando algunos de los momentos más brillantes de la Copa del Mundo a sus 19 años. El del PSG es la figura deslumbrante de un once titular de edad sub-23 elaborado por el diario The Guardian y que en el próximo Mundial de Catar 2022 debería dar el relevo definitivo a la generación de Leo Messi, Cristiano Ronaldo o Luka Modric

La portería es un puesto tradicionalmente vedado al talento joven. Así sucedió en Rusia, donde han jugado porteros tan veteranos como el egipcio El-Hadary, de 45 años. Solo dos metas cumplían el requisito de edad para esta convocatoria de bisoñez: el tunecino Mouez Hassen y el más destacado, el portero titular de Nigeria Francis Uzoho. Antes del Mundial, el jugador de casi dos metros de estatura guardaba la portería del equipo filial del Deportivo de La Coruña en Segunda División B, la tercera categoría del fútbol español, si bien disputó también dos encuentros con el primer conjunto. Aunque partía como suplente, convenció al seleccionador en los encuentros de preparación y tuvo el privilegio de enfrentarse a Messi en el mayor escenario del fútbol. 

El de Uzoho es un caso curioso por cuanto es el único jugador de este grupo que no juega en un equipo de la élite europea. Se nota en la defensa, donde se alinea Josema Giménez, el central uruguayo de 23 años que forma parte de los pretorianos del Cholo Simeone en el Atlético de Madrid. La misma edad tiene el otro central, el colombiano Yerry Mina, una de las sensaciones del torneo (y también de los máximos goleadores) que podría salir este verano del Barcelona en busca de más minutos. Completa el tridente en el eje de la zaga el suizo de 22 años Manuel Akanji, traspasado en el mercado de invierno del Basilea al Borussia Dortmund.

En los carriles se alinean otros dos centrales de 22 años que por necesidades de Didier Deschamps se encargan de guardar las bandas de Francia: Lucas Hernández, otro cerrojo moldeado en el Atleti, y la sensación Benjamin Pavard, autor de uno de los mejores goles de la Copa y que podría durar poco en el Stuttgart

Aunque partió como reserva, finalmente el talento de Lucas Torreira convención al Profesor Tabárez para darle la titularidad en el centro del campo de una selección en pleno relevo generacional como es la de Uruguay. Con 22 años, su aparición mundialista no pasó desapercibida y en cuanto regresó de Rusia se fue a firmar su nuevo contrato con el Arsenal procedente de la Sampdoria. En el calcio se queda Rodrigo Bentancur, con la responsabilidad a sus 21 años de surtir de balones a su nuevo compañero en la Juventus Cristiano Ronaldo

Por delante de ellos en esta selección tardojuvenil capaz de plantarle cara a cualquier equipo se despliegan tres valores ya consagrados y con un valor de mercado altísimo. Hirving Lozano, de México, fue una de las sensaciones de la primera fase, confirmado todo lo apuntado con 22 primaveras en su temporada de debut europeo en el PSV, de donde Mino Raiola se lo va a llevar este verano para ofrecerlo al mejor postor. Raheem Sterling, de 23, se sobrepuso al acoso de los tabloides y demostró con la semifinalista Inglaterra por qué es una pieza fundamental en el Manchester City de Guardiola.

Y en la punta de lanza, el más joven y el más fascinante de todo este grupo: un Mbappé que si alza la Copa del Mundo este domingo con una actuación de su nivel, puede que se haya zampado antes de tiempo a Neymar, Hazard, Coutinho, Kane y todos los jugadores que reclaman el trono del fútbol para la próxima década.

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