El fútbol africano está atravesando un valle. El Mundial de Rusia 2018 evidenció que pese a las propuestas de juego atractivas (Marruecos, Senegal) o la aparición de estrellas de calibre global (Mohamed Salah o Sadio Mané), las selecciones del continente vuelven a alejarse de la élite. Ninguno de sus equipos superó la fase de grupos del torneo. Entre ellos ni siquiera estaba el último campeón de la Copa de África y uno de los que escribió las más brillantes páginas de las selecciones del sur en la Copa del Mundo: Camerún. Los leones indomables buscan ahora un entrenador que los devuelva a la primera línea y los guíe a Catar 2022

Al belga Hugo Broos no le sirvió la victoria continental en el campeonato de Gabón 2017 para mantenerse en el cargo. La ausencia mundialista y el pobre papel en la Copa Confederaciones hizo que la Federación de Camerún le entregase el puesto de forma interina en primavera a Alexandre Belinga mientras buscaba un nuevo responsable deportivo. Según la propia Fecafoot, el preparador debería contar con “buenos registros y haber ganado títulos nacionales e internacionales como jugador o entrenador de clubes o selecciones”. Tras varios meses, la criba se ha reducido a un sueco o a un holandés.

El mejor colocado para ocupar una oficina en Yaundé parece el veterano Sven-Goran Eriksson, de 70 años, que incluso ha viajado ya a la capital camerunesa para reunirse con directivos de la federación. El que fuera uno de los entrenadores de moda del fútbol europeo en el cambio de siglo y seleccionador inglés -en su momento una herejía-, se ha pasado los últimos años cobrando un buen dinero en clubes chinos. Pero con anterioridad fue capaz de conducir a un combinado africano, Costa de Marfil, al Mundial de Sudáfrica 2010

Aunque el nombre del nórdico no figuraba entre la lista de aspirantes que enviaron su currículo a Camerún (sí estaban el del francés Raymond Domenech, el galés John Toshack y el alemán Lothar Matthaus), su aura parece haber bastado para darle ventaje. La BBC adelanta que Eriksson cobraría unos 71.000 euros mensuales, se instalaría en el país y contaría con un ayudante oriundo

Sin embargo, en las últimas horas ha surgido una alternativa. La prensa del país africano revela que dos ex futbolistas holandeses como Clarence Seedorf y Patrick Kluivert ofrecen sus servicios conjuntamente. Ambos cumplen con el requisito de haber sido campeones como futbolistas, aunque su paso por otros estamentos deportivos ha sido discreto. El delantero acabó abandonando su puesto directivo en el PSG y el centrocampista, tras una breve experiencia como técnicc en el Milan y el fútbol chino, viene de culminar un fracaso estrepitoso en el Deportivo de La Coruña de La Liga española. Si sirve como pista, cuando echaron a Seedorf del Shenzen, su sustituto fue precisamente Eriksson.

Esta Camerún ya no es aquella de Roger Milla y tampoco la de Samuel Eto’o. Pero sigue siendo una orgullosa selección africana, que fue cuartofinalista de un Mundial en Italia 1990 y que hoy comanda el delantero del Porto Aboubakar. Los leones indomables demandan un domador a la altura. 

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