José Sand es una leyenda de Lanús. Hace unos días, el ariete argentino fue clave para que su equipo eliminase a San Lorenzo de Almagro con una gran remontada en el partido de vuelta de la Libertadores, tras el 2-0 del partido de ida. Uno de los goles de la noche histórica en la Fortaleza fue del ya veterano Sand, que con ese tanto alcanzaba los 100 marcados con la camiseta granate. Nunca antes Lanús había llegado a las semifinales del gran torneo sudamericano de clubes. Hubo campaña en redes sociales sociales para saludar el logro de Pepe Sand (con un hashtag espectacular que decía #100prePepe, del que estaría orgulloso el portadista de Olé). Hubo placa conmemorativa en el siguiente encuentro de Lanús como local. Pero eso no calló la conciencia de Sand, y la voz más respetada del vestuario del equipo argentino se elevó contra la directiva del club.

El motivo: el altísimo precio que Lanús colocó para las entradas de cara al duelo contra River Plate en la ida de las semifinales de la Libertadores. La más barata, 700 pesos (34 euros) y y hasta 1.000  (48) en las zonas más populares de la Fortaleza. Casi el doble de lo que se pagó (entradas agotadas) en la Bombonera para el decisivo Argentina-Perú de clasificación para el Mundial. Sand encontró el alza de los precios un sinsentido. “Me parece una locura el precio de las entradas para la semifinal. El país no está para pagar 700 o 1000 pesos para ver un partido”, declaró el punta a TyC Sports.

La directiva de Lanús, hace poco más de un mes, se veía con el agua al cuello. En la Superliga, la situación clasificatoria era complicada y en la Libertadores (donde ya llegar a cuartos se veía como un éxito) también tras el 2-0 encajado en campo de San Lorenzo. Pero de repente, el equipo arrancó y acumula tres victorias consecutivas, incluida la que le permite hacer historia en la Libertadores y afrontar con esperanzas la semifinal ante el favorito River Plate. Pero ese buen momento, sumado a la posibilidad real de que no haya hinchada visitante en la Fortaleza, animó a los dirigentes a fijar precios desorbitados para la realidad del fútbol argentino. Y eso Sand no lo tolera.

“Sin duda es muy especial para mí, más a mi edad porque tengo que trabajar mucho para estar en condiciones y poder jugar esta clase de partidos”, reconocía el veterano Sand en octavos de la Libertadores, sobre la posibilidad de ser goleador centenario para Lanús. A sus 37 años, tras pasar por el fútbol de México, Emiratos Árabes, España (unos meses frustrantes en el Deportivo de La Coruña, donde llegó fuera de forma y apenas pudo jugar) y media Argentina, Sand disfruta de un momento histórico con el club en el que más ha rendido y jugado. Sus goles llevaron a Lanús a los primeros títulos argentinos y ahora, con 100 tantos en el zurrón granate, quiere cerrar su capítulo haciendo más historia para el club., ahora a nivel continental. Y por eso puede permitirse alzar la voz ante lo que cree una injusticia para su afición.

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