Enunciado del problema: si dos gigantes del fútbol americano cobran ventaja en la ida de las semifinales frente a rivales de menor abolengo, ¿cuál es la trayectoria de colisión más probable de los trasatlánticos? Solución: salvo sorpresa, River Plate y Gremio de Porto Alegre chocarán en la Final de la Copa Libertadores 2017 que se disputará los días 22 y 29 de noviembre.

A la Tricolor dos Pampas ya casi la podemos dar como finalista segura. Los de Río Grande do Sul golearon 0-3 a domicilio a Barcelona de Guayaquil y cualquier resultado que suponga la clasificación de los ecuatorianos supondría una página negra en la historia del equipo brasileño que presume del apodo de Rei de Copas. Gremio liquidó el encuentro de ida por la vía rápida con tantos de Luan y Edilson mediada la primera parte. Al poco tiempo del reinicio Luan compraba los billetes para la final con un último tanto y situaba a los de la línea geodésica frente a una proeza. Si quiere impedir el guion escrito, Barcelona debe remontar en la Arena do Gremio el próximo jueves día 2 de noviembre.

Gremio alzó el torneo continental en 1983 y 1995 pero perdió en su última oportunidad, en 2007. El equipo dirigido por Renato Gaúcho, muy distanciado del líder Corinthians en el Brasileirao, debe superar lo que parece un trámite y espera rival argentino en la final.

River Plate parece la apuesta más segura. Pero al revés de lo que le sucede a Gremio, aún tiene mucho que remar. Los Millonarios deberán viajar a Lanús en el Día de Todos los Santos para defender el 1-0 logrado en el Monumental que les granjeó, quién si no, Ignacio Scocco. El menudo goleador que destrozó a Jorge Wilstermann en semifinales con cinco goles derrotó también a los Granate y coloca a River en disposición de recuperar el título que ganó en 2015.

El equipo del Muñeco Gallardo sigue luchando por un triplete histórico pero a estas alturas nada es seguro. Ni siquiera dónde se va a jugar el encuentro de vuelta de la semifinal. Las autoridades bonaerenses están investigando si Lanús vendió irregularmente para ese partido entradas para no socios que fueron adquiridas por hinchas de River. Esa circunstancia, que amenaza la seguridad de los espectadores de La Fortaleza, podría suponer el cierre del estadio local y la búsqueda de otro campo.

Se dispute donde se dispute, no hay duda de que la revancha va a ser caliente. No se espera menos de un duelo argentino en el que el goleador de Lanús y exjugador de River, Pepe Sand, viste botas azules y amarillas (los colores de Boca Juniors) por si hiciese falta echar más leña al fuego aún.

 

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