La prensa mexicana está llena de noticias similares: niños de 10 años, más o menos, llorando desconsolados de alegría porque su Cruz Azul lograba meterse en la liguilla por el título del Apertura 2017 mexicano. Hacía seis años que La Máquina no llegaba a esta instancia de la competición, 19 sin ganar el título. Tal es la presión que soporta Paco Jémez, señalado desde su llegada por su condición de extranjero y estrella del equipo desde el banquillo. El andaluz, un personaje en constante tensión y amante de los focos, manifestó en más de una ocasión ese nerviosismo en una relación tormentosa con la prensa. Ahora, las críticas se transforman en elogios porque Cruz Azul hacía mucho que no llegaba a donde está: a ser relevante no sólo en los titulares de la prensa.

La victoria sobre Veracruz en la última jornada le dio el pase al play off por el título a Cruz Azul, algo que no lograba en las seis últimas posibilidades. Un gol de Felipe Mora, clave en el tramo final de competición, le bastó a Paco Jémez para aflojarse un poco la corbata. “Es una liberación para la presión que nos comía y nos perseguía por lo que pasó en años anteriores. Cruz Azul necesitaba esto, para el futuro será muy positivo pase lo que pase en la liguilla. Era una losa que pesaba durante muchos años”, dijo Paco Jémez tras certificar el pase a la disputa del título Apertura 2017. Y acto seguido sentenció: “Ahora no queremos cagarla”.

Cagarla sería bajar los brazos y conformarse con la primera barrea superada. La segunda podría ser la definitiva. Cruz Azul fue sexto en la liga y ahora se medirá en la primera eliminatoria a América en el Clásico Joven de México. Un rival al que no supera en 4 de los últimos 6 duelos directos por el título. Además, ningún equipo ha salido campeón en México partiendo del sexto lugar en las eliminatorias.

“Cuando llegamos se me pidieron varias cosas. Primero, cambiar deportivamente lo que estaba siendo el equipo, en cuanto a la manera de jugar, entrenar y competir. Era un cambio que necesitaba tiempo. También se nos pidió a través del juego, la entrega y la actitud, algo recriminado en aquellos tiempos, que volviéramos a enganchar a la afición que se había separado un poco del equipo. En cuanto a resultados el objetivo era calificar a una liguilla que hacía seis campeonatos que no se conseguía. Todos esos objetivos los hemos cumplido y es una gran satisfacción. Hemos hecho un buen equipo, muy generoso con el esfuerzo en el campo, que juega bien al fútbol, que compite y nadie le recrimina nada en cuanto a actitud. La afición la hemos vuelto a enganchar y la tenemos de nuestros lado”, presume Paco Jémez en una entrevista para Marca. El volcánico entrenador español ha transformado las críticas en elogios, y la floja defensa del Cruz Azul queda en un espacio secundario ante el logro que tardó 6 años en llegar. Ahora queda la fase decisiva, la que puede definir el futuro de Paco Jémez en México.