Paco Jémez ha decidido tomarse un pequeño descanso. Ante la oferta de la UD Las Palmas para que sustituyese al destituido Pako Ayestarán, el exentrenador de Cruz Azul respondió que prefería pasar algo de tiempo con su familia tras varios meses desplazado en México. Así que Jémez se relaja con su mujer y su hija en A Coruña, donde mira de reojo al inestable banquillo del Deportivo. En Gran Canaria decidieron mantener su punto de mira en América y, tras una semana de interinidad de Paquito Ortiz, ya habrían elegido sustituto. Se trata de Jorge Almirón, el autor del milagro de Lanús.

Tras hacer del llamado club de barrio más grande del mundo el mejor equipo del país y casi el mejor del continente, Almirón busca nuevos horizontes. Desde su llegada al granate en 2015, el discípulo de Ricardo La Volpe ganó el Campeonato de Primera División a San Lorenzo, la Copa del Bicentenario a Racing y la Supercopa Argentina a River Plate. Solo Gremio de Porto Alegre lo frenó en la final de la Copa Libertadores y evitó un póquer de títulos legendario. “Festejar un segundo puesto es muy difícil”, declaró este domingo en TyC Sports antes de confirmar que le queda un solo partido al frente de Lanús antes de volar hacia las Islas Canarias.

“Voy a Las Palmas, que es un equipo que está peleando el descenso, totalmente diferente a lo que uno pretendió o lo que estaba acostumbrado acá, pero es un desafío en una liga importante”, reveló Almirón antes de que el equipo amarillo haya hecho siquiera ningún anuncio oficial al respecto. Sin embargo, parece una contratación apropiada para la peculiar idiosincrasia del club canario que requiere un técnico con gusto por el juego de pase, tan propio de los futbolistas isleños, y con capacidad para galvanizar grupos, ya que la conducta de parte del vestuario de la UD Las Palmas ha sido distraída en los últimos tiempos.

A sus 46 años, el míster argentino dio ejemplo de ambas virtudes, el fútbol asociativo y el compromiso de futbolistas cuestionados, durante su trayectoria en Lanús. “Almirón tomó para siempre esa innegociable salida por abajo. Un estilo que no estuvo exento de zozobras en Lanús, pero que grabó una identidad continuada en las rotaciones de la zona media y un ataque ancho de coronación por el centro”, explica La Nación.

Por eso de no aventurarse solo en la aventura europea, el técnico podría venirse con un acompañante. Iván Marcone, pulmón de los granate, podría acompañarlo para demostrar en el césped las ideas que uno de los mejores técnicos de América quiere enseñar ahora en Europa.