El Mundial de Clubes tiene mucha más trascendencia en América que en Europa. Es un hecho. Quizás sea porque el campeón de la Libertadores llega fresco a la cita, apenas un par de semanas después de levantar el título más importante de clubes en el continente. Así llegará Grémio de Porto Alegre, recién conquistada la Champions americana. Quizás por esa mayor inercia y ganas de demostrar que el fútbol del otro lado del Atlántico puede competir con los mayores recursos de, en este caso, el Real Madrid, desde la orilla contraria se busquen estímulos para elevar la trascendencia de la cita en Emiratos Árabes, que normalmente se ve como un obstáculo en el calendario de los grandes clubes europeos (a no ser que se acabe ganando el título, en cuyo caso todo ok). Sólo así se entiende que se hayan recuperado unas declaraciones de Renato Gaúcho, técnico de Grémio, realizadas en febrero de este año y en las que afirmaba con la autoestima alta que caracteriza al personaje: “Yo era mejor que Cristiano Ronaldo.

Renato tiene una larga trayectoria de declaraciones que denotan una gran confianza en sí mismo. En su país le conocen como fanfarrón. Su palmarés ayuda: es el único brasileño en lograr la Libertadores como jugador y como entrenador, ambas veces con Grémio, el equipo de su tierra, aunque Renato es carioca de adopción. En los clubes de Río (sobre todo Flamengo y Fluminense) es donde cimentó su carrera como futbolista, un extremo diestro capaz de hacer goles. Metió 194 en algo menos de 500. Fue internacional en 43 ocasiones. Antes de la final de Libertadores contra Lanús, espió al equipo argentino con un dron. Tras vencer a los argentinos, reclamó una estatua suya en el exterior del estadio de Grémio. Así es Renato Gaúcho.

“Te lo aseguro, yo era mejor que él. Mucha gente de esta generación que sigue a Cristiano Ronaldo no me vio jugar. Quería ver a Cristiano jugar en los clubes en los que yo jugué, a veces con salarios atrasados tres o cuatro meses, y ser campeón como yo fui. Quería estar en el Real Madrid y jugar una sola vez por semana, en un césped bueno, con compañeros como los que tiene, cracks. Eso quería verlo”, argumentó Renato Gaúcho, que en sus mejores tiempos con Flamengo jugó con Zico, Bebeto, Romário, Jorginho, Leonardo… Vamos, unos advenedizos.

A Renato, que en su momento también dijo que Neymar era mejor que Cristiano Ronaldo (no sabemos si el exfutbolista y ahora técnico se considera mejor que Ney) puede acompañarle desde hace años la seguridad que le da ser una estrella del fútbol brasileño, de esas que no necesitan validarse fuera de las fronteras del gigante sudamericano. Goleadores legendarios como Roberto Dinamita, ídolos como Marcelinho Carioca, genios como Ganso… Rutilantes nombres del fútbol local son tratados como grandes tótems a pesar de que ni en su selección marcaron diferencias. Es el caso de Renato Gaúcho. Su paso de una temporada por la Roma se recuerda con especial cariño en Italia. Sobre todo desde el punto de vista humorístico.

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