El campeonato Baiano está un poco loco. Ninguno de los dos históricos (Vitória y Bahia; el tercero, el Galicia, pena en la segunda división estatal) lidera la clasificación del torneo. Quizás esa inestabilidad se haya manifestado a flor de piel en el gran clásico BaVi, que terminó 11 minutos antes de tiempo por la fiesta de las expulsiones. Hasta 9 jugadores se fueron a vestuarios tras ver la tarjeta roja, 5 de ellos del Vitória, lo que forzó la suspensión del encuentro y la previsible decisión de darle los tres puntos al Bahia. El partido iba 1-1 cuando el árbitro tuvo que mandar a todo el mundo a casa. Dos goles, siete expulsiones, mucha tensión y peleas de mentirijillas y, sobre todo, la sospecha de que Vagner Mancini, el entrenador del Vitória, ordenó la última expulsión para frenar el partido.

La fina ironía del asunto es que el gran clásico de Salvador de Bahía fue bautizado como el partido de la paz por ambos clubes, que hicieron una llamada a las aficiones a llevarse bien en un duelo en el que se iba a permitir que ambas torcidas se citasen en el estadio do Barradão. El año pasado hubo hasta seis clásicos BaVi y sólo eran abiertos a las aficiones locales. No hubo problemas entre seguidores, todo quedó para el campo. Desde polémicas arbitrales a provocaciones a la hora de festejar los goles, los jugadores del Vitória y del Bahia estaban empeñados en chocarse los pechos que en jugar al fútbol. 

La tensión estalló tras el 1-1 marcado por Vinícius para el Bahia, tras un penalti. El jugador se dirigió al fondo de seguidores del Vitória, hizo un gesto obsceno y el incendio prendió en el campo. El portero del rubronegro no le pasó por alto el gesto al goleador. Hubo carreras, patadas, puñetazos y empujones. Aún quedaban por jugarse 60 minutos. Sólo se jugarían 49.  El juego quedó parado un cuarto de hora antes de reanudarse con el Bahia perdiendo a Vinícius, Lucas Fonseca, Edson y Rodrigo Becão y el Vitória a Kanu, Rhayner y Denilson.

El Vitória vería expulsados a dos jugadores más, alcanzando el límite de los que hay que mantener en campo para seguir jugando. La polémica estaba servida ya de por sí después del lamentable espectáculo, pero la realización de la televisión brasileña captó al entrenador del rubronegro Vagner Mancini dar órdenes sospechosas a sus jugadores tras la cuarta expulsión, con la quinta llegando casi de inmediato. “Estábamos hablando y llamé varias veces a los jugadores para organizar mejor al equipo. Conozco la regla, hace más de 30 años que estoy en el fútbol. No sé por qué se está hablando de eso”, despejó Mancini la polémica sin demasiado convencimiento.

El Bahia ganará el partido por 3-0 si nada se tuerce. Pero por si acaso las acusaciones cruzadas ya están lanzadas. “Hay que interpretar lo que pasó, un equipo que abandona el partido deliberadamente. Después de analizarlo, hay que ver si el campeonato baiano sigue o no“, dijo el presidente del Tricolor, Guilherme Bellintani. El BaVi del 2018 ya es historia del fútbol brasileño como una de las mayores broncas de los últimos años.