Hi, D. C., let’s get to work“, pronunciado con un cerrado y agudo acento de Liverpool, es el saludo con el que Wayne Rooney anuncia su llegada a Washington. El D. C. United confirmó un fichaje que se venía rumoreando desde hacía más de un mes y que lleva a una de las grandes figuras del fútbol europeo de este siglo hacia la MLS. Wazza, de 32 años, enfila la lucrativa rampa de salida de su carrera tras el desengaño sufrido en su retorno al Everton. El que fue aspirante al Balón de Oro en sus primeros años en el Manchester United regresó a su club de origen con un resultado tan decepcionante como la campaña de los toffees y tras solo una temporada dice adiós a la Premier League y hola a Estados Unidos. Su llegada es la última en una cada vez más larga lista de estrellas del fútbol europeo que hacen las Américas. 

Rooney, que es el reclamo para el estreno del nuevo estadio Audi Field de la capital norteamericana, puede preceder en unos días a Fernando Torres. El delantero español ha fijado para estas fechas el anuncio de su próximo destino tras dejar el Atlético de Madrid y se debate entre marcharse a Japón o recalar en la MLS. En este último torneo podría reencontrarse con su excompañero en la selección española, David Villa, un goleador implacable que sigue haciendo historia en el New York City, donde conformó algo así como un all-star de veteranos de la Champions League con los ya retirados Andrea Pirlo y Frank Lampard

Uno que convivió con Rooney en Old Trafford ya se ha adaptado en apenas unos meses a la vida en la tierra de las oportunidades. El sueco Zlatan Ibrahimovic, fichado por Los Ángeles Galaxy, se está preocupando no solo de lucir sobre el césped sino también de aumentar su perfil público fuera de él, con apariciones en late-nights televisivos y posados en revistas. Uno que también ejerce como celebridad, en parte por su boda con la tenista Ana Ivanovic, es el centrocampista de los Chicago Fire Bastian Schweinsteiger. Quién sabe si a sus 33 años todavía podría haber aportado algo a la desafortunada selección alemana en Rusia 2018

Pero aunque su carrera fue mucho menos brillante que la de todos los citados, en Estados Unidos no hay un solo europeo que se acerque a la altura de la estrella del Toronto FC, Sebastian Giovinco. Incapaz de confirmarse como el heredero de Alessandro del Piero que necesitaba Italia, sí triunfa en la MLS. Suyo es el mayor contrato de la competición, unos siete millones de dólares anuales. El otro extranjero que se acerca a esa cifra es el mexicano Carlos Vela, otro joven de gran potencial pero algo disipado y que a los 29 años ha aceptado ser el estandarte de la nueva franquicia de la Costa Oeste, Los Ángeles FC

Así que Rooney es tan solo el último eslabón de una cadena de la que formaron parte David Beckham, Steven Gerrard, Thierry Henry o Alessandro Nesta y que no se sabe si refuerza o ahoga el crecimiento del fútbol en Estados Unidos. Por una parte los aficionados locales pueden admirar el talento que aún queda en las botas de los que fueron futbolistas de primer nivel mundial, pero al mismo tiempo es difícil sacudirse la percepción de que muchos de ellos contemplan la competición con condescendencia y como la oportunidad de tener un muy seguro puente hacia la jubilación. Becks, obviamente, defiende la primera opción. 

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