¿Piensas que tu verano es ajetreado? Para un momento y piensa en lo que está viviendo Héctor Herrera. El capitán de la selección mexicana vio su matrimonio en peligro después de participar en la famosa fiesta de futbolistas del Tri con mujeres que no eran las suyas, antes de viajar para participar en el Mundial de Rusia 2018. Luego, disputó como pieza fundamental del esquema de Osorio la Copa del Mundo en la que México cayó en octavos de final ante Brasil. Y sin tiempo para descansar, Héctor Herrera quiere emprender un rumbo nuevo a su vida, en todos los sentidos: tras pasar por el quirófano para hacerse un par de arreglos en la cara, ahora aspira a cambiar Porto por Milán para enrolarse en el Inter.

Los rasgos del rostro de Héctor Herrera parecían pelearse entre sí, y eso juntado a la delgadez propia de un deportista de élite confería a su faz un aspecto muy reconocible. Nótese que usamos el pasado. Porque el centrocampista del Porto ha pasado por el quirófano para arreglarse la nariz con el pretexto de que no respiraba bien (a los 28 años ha encontrado el momento en su carrera de futbolista de éxito) y aprovechando el procedimiento se juntó un poco las orejas a la parte posterior del cráneo. La nueva cara de Héctor Herrera triunfó en las redes sociales portuguesas cuando el azteca vio un partido amistoso del Porto desde la grada. “Estoy ansioso por volver”, dijo en un vídeo Herrera. 

El caso es que a lo mejor no vuelve. Porque el mexicano está en la lista de la compra del Inter de Milán para reforzar al equipo en su regreso a la Champions League seis años después. A Luciano Spalletti, el entrenador que ha resucitado al Inter, le gusta el despliegue físico, la llegada y el fútbol agresivo de Herrera para reforzar un centro del campo para los nerazzurri, que tendrán la pegada y el talento argentinos de Icardi y Lautaro Martínez y la velocidad de Perisic en un costado. El Porto se teme que Héctor Herrera esté forzando su salida después de rechazar renovar su contrato, que termina en el 2019. 

La cláusula de rescisión de Héctor Herrera es de 40 millones, pero puede que el Inter de Milán lo consiga por la mitad de precio. Sobre todo si consiguen deshacerse de João Mario y no pica Arturo Vidal para llenar el espacio que Spalletti quiere para Herrera. Qué mejor que una de las grandes capitales de la moda para que el mexicano luzca su nuevo aspecto, mientras hace las paces con su mujer por la famosa fiesta de marras que casi le cuesta algo más que una nariz y orejas nuevas.

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