Estamos acostumbrados a las noticias sobre ciclistas investigados por dopaje. No lo estamos tanto a noticias sobre ciclistas que dopan a otras personas, sean estas ciclistas o no. El australiano Jack Bobridge desarrolló su carrera profesional sin que lo relacionasen con el consumo de sustancias prohibidas. Un año después de retirarse de la competición, está en el centro de una gran operación antidroga desarrollada en Perth que le señala como traficante de pastillas de éxtasis.

Seis vehículos de la policía cercaron este miércoles la vivienda del doble medallista olímpico y excampeón del mundo de persecución por equipos en pista para soltar un grupo de perros rastreadores. La patrulla canina localizó abundantes cantidades de MDMA en casa de Bobridge. El deportista y otras 60 personas fueron arrestadas en un despliegue policial que pretendía acabar con una red de distribución de drogas recreativas en zonas de fiesta de varias localidades australianas. El alijo incautado a todos los sospechosos tendría un valor aproximado en la calle de 1,1 millones de dólares.

El del Trek Segafredo, el mismo equipo de Alberto Contador, fue el último maillot que vistió sobre el asfalto el deportista australiano de 28 años. La trayectoria en ruta de Bobridge no fue brillante, exceptuando el campeonato del mundo contrarreloj sub23 que logró en 2009. Todo lo contrario sucedió en el ciclismo de pista: tres medallas de oro en mundiales y otras ocho preseas más, junto con tres participaciones olímpicas, las dos últimas bañadas en plata. Aquejado de artritis reumatoide desde 2010, se bajó de la bicicleta tras los Juegos de Río 2016 y volvió a su país para regentar un gimnasio.

Jack Bobridge se enfrenta ahora a seis cargos por tráfico de drogas. La jueza lo ha dejado en libertad bajo fianza de 10.000 dólares tras retirarle el pasaporte, pero tendrá que volver al estrado el próximo mes. La decisión no fue del agrado de la policía, que considera los cargos suficientemente serios para que la magistrada mantuviese al ciclista en prisión hasta el juicio.

Bobridge se había retirado por todo lo alto, subido a un podio olímpico. Ahora parece ser que quería ayudar a la gente en las fiestas a sentirse también por todo lo alto. Ejem.