Lewis Hamilton creció idolatrando a Ayrton Senna, el piloto brasileño de manos mágicas y trascendencia espiritual, capaz de hacer volar en los circuitos el coche más destartalado. De Senna, Hamilton adquirió una virtud que le ha hecho entrar en los libros de historia de la Fórmula 1: ser un auténtico tirano en las clasificaciones. Eso le ha permitido al piloto británico romper el récord de más pole positions en la F1, dejando atrás con 69 primeros puestos el registro de Michael Schumacher.

Sí, ahora hay dos pilotos por delante del malogrado Senna en la lista de mayores primeras posiciones logradas en los entrenamientos. Pero el brasileño sigue siendo considerado el mejor piloto en clasificación de la historia de la Fórmula 1. Un 40 % de los entrenamientos en los que participaba Senna terminaban con el brasileño en la pole position. Con Schumacher el porcentaje baja sensiblemente (el alemán no estuvo ni cerca de una pole en su última etapa en Mercedes), mientras que Hamilton se acerca con un 34 %.

Hamilton ha sabido culebrear en el mercado de la Fórmula 1 (a diferencia de Alonso) y conseguir coches que están listos para ganar o lo van a estar en muy poco tiempo. Eso ha impulsado su carrera y esta temporada le permite pelear cara a cara con Ferrari a pesar de una mayor igualdad mecánica entre los favoritos con su Mercedes y su propia relajación después de la temporada pasada, en la que se paseó. En el Gran Premio de Italia, bajo el diluvio de Monza, Lewis Hamilton marcó una pole contundente y se benefició de la pésima disposición de los Ferrari, que tendrán que remar mucho en carrera para no permitir que Vettel vea reducida su escasa ventaja al frente de la clasificación.

Es muy difícil encontrar palabras para explicar lo que siento. Ojalá tuviera algo realmente significativo que decir. Oí por ahí que es un récord que sólo ha cambiado de manos un par de veces en 50 0 60 años, así que estoy muy orgulloso de lo que he conseguido”, dijo Hamilton tras lograr la pole position 69 de su carrera. 37 de esas veces acabó ganando el Gran Premio, y en Monza lo necesitará para apretar la lucha por el Mundial de F1.