Dios, o al menos su encarnación en una pista de tenis, el “ojo de halcón”, bendiga América. Las tenistas de las barras y estrellas garantizaron una fiesta yanqui este fin de semana en Flushing Meadows al copar las cuatro plazas de semifinales del US Open. Venus Williams y Sloane Stephens se disputarán un puesto en el gran partido del sábado por un lado del cuadro, mientras que la otra finalista saldrá del enfrentamiento entre Madison Keys y CoCo Wandeweghe. Detengámonos en esta última tenista de impronunciable aunque prestigioso apellido.

Rafael Nadal, semifinalista en el cuadro masculino, no es el único superviviente en el torneo que cuenta con antecedentes deportivos famosos. Los Nadal (fútbol y tenis), los Gasol (hermanos baloncestistas), y sobre todo los Llorente (fútbol y baloncesto) son algunas de las familias más populares del deporte español. Los nostálgicos de la NBA de los años 80 deben saber que sí, que Caroline CoCo Vandeweghe es familiar de Kiki, aquel prolífico alero que llegó a ser dos veces all-star como escudero de Clyde Drexler en los mejores Portland Trail Blazers.

La privilegiada genética familiar procede del difunto abuelo Ernie Vandeweghe, escolta de los New York Knicks de los años 50, y que se casó con la Miss América de 1952, Colleen Kay Hutchins, a su vez hermana de otro NBA, el ex-Bucks, Pistons y Knicks Mel Hutchins, tío abuelo de CoCo.

Ernie y Colleen fueron padres de Kiki y de Tauna Vandeweghe, nadadora olímpica en Montreal 1976 y madre de la tenista que hoy ocupa el número 22 mundial de la clasificación WTA. “Estoy intentando alcanzar a mi abuelo para ser la mejor atleta de la familia”, declaró tras pasar de ronda en el US Open y demostrar una vez más su condición de fanática de Independiente de Avellaneda.

Claro que CoCo Vandeweghe no es la única con ADN deportivo. Si supera, y lo tiene difícil, a Madison Keys, podría enfrentarse en la final a la mayor de las hermanas Williams (no hace falta presentación) o a Sloane Stephens. Esta última es la hija de Sybil Smith, la primera nadadora afroamericana en formar parte de un equipo all-american en las competiciones universitarias de la primera división, y de John Stephens, uno de los mejores running backs novatos en la historia de la NFL, muerto en 2009 en un accidente de tráfico.

Las jugadoras estadounidenses se disputarán este fin de semana un título de grand slam, pero el US Open ya tiene una vencedora. La derrota en cuartos de final de Karolina Pliskova a manos de Vandeweghe concede ya de manera virtual el número uno del ranking a Garbiñe Muguruza. Es la primera vez que una tenista española llega a lo más alto del escalafón desde que lo lograse Arantxa Sánchez Vicario hace veintidós años.

Muguruza, eliminada en octavos, no lo podrá celebrar sobre la pista, donde aún aspira a hacerlo el número uno masculino, el también español Nadal. Será después de que cuatro americanas diriman el honor de escuchar el “Star-Spangled Banner” desde lo más alto del podio.

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