La peor masacre con armas de fuego en la historia de Estados Unidos ha estado cerca de golpear al tenis femenino. Al menos 58 personas han fallecido y más de 500 han tenido que ser hospitalizadas con heridas de diversa gravedad tras el ataque perpetrado durante el festival de country Route 91. Y en el casino Mandalay Bay de Las Vegas, escenario del evento, se encontraba Laura Robson, jugadora británica de 23 años.

La tenista de origen australiano, y que llegó a ser número 27 en la clasificación mundial de la WTA, salió ilesa del brutal tiroteo llevado a cabo por el estadounidense Stephen Paddock, aunque sus comentarios en las redes sociales dejan claro que jamás olvidará lo sucedido.

Con su respuesta, Robson aclara que en un principio “sonaba como si fuesen fuegos artificiales” pero que después “todos empezamos a correr”. La masacre tuvo lugar durante la actuación del cantante Jason Aldean, según detallaron los medios locales.

Posteriormente, la tenista británica añadió más información al episodio más trágico de toda su vida. “Un amigo que se encontraba entre la multitud ha estado ayudando a las personas que fueron tiroteadas. Todos estamos en shock”, lamentó Robson.

Un nuevo episodio sangriento con arma de fuego en Estados Unidos. El peor de toda la historia del país. Miles de vidas destrozadas. Y que a punto estuvo de teñir de luto a la familia del tenis.

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