Hay que aplaudir el esfuerzo de la EuroLeague. La gran competición continental de baloncesto sigue intentando definir una identidad propia que potencie sus valores como referencia global del deporte más allá de ese prodigio de espectáculo y mercadotecnia que es la NBA. La competición que se estrena la próxima semana huye de la épica forzada: reivindica su lugar propio y convoca a sus estrellas para que se rían un poco de sí mismos y, de paso, parodien la estética bigger than life con la que se suele adornar la liga americana.

Mientras al otro lado del Atlántico LeBron James se da golpes en el pecho y Kevin Durant se esfuerza por transmitir una imagen agresiva que casi nadie se cree, en el Viejo Continente dos estrellas como Vassilis Spanoulis y Luka Doncic se prestan a la parodia: uno hace de viejo rey y el otro de rico heredero en el videoclip “Game On” con el que se presenta el torneo. El nuevo base del CSKA de Moscú Sergio Rodríguez da el pistoletazo de salida a la fiesta.

Otras estrellas de la Turkish Airlines EuroLeague que se pasean por el videoclip son Luigi Datome, Edgaras Ulanovas, Adam Hanga, Bryant Dunston, Chris Singleton, Andrew Goudelock, Jason Granger y Norris Cole.

Es difícil no sonreír con el escaso talento interpretativo de los jugadores, a años luz de esos Laurence Olivier del spot de Nike que acostumbran a ser los hall of famers americanos. Pero esa autenticidad y el carisma de common people que desprenden las eurostars debería servir para atraer a los aficionados al básket FIBA. A esos mismos que aún se esfuerzan por ver la EuroLeague más allá de la Final Four.

En esta ocasión se repetirá el formato de torneo estrenado en la pasada temporada. Los 16 contendientes se enfrentarán entre ellos en una regular season de 30 jornadas de la que saldrán ocho equipos. Estos disputarán un playoff al mejor de cinco encuentros del que saldrán los cuatro clubes que lucharán por la victoria final en Belgrado.

Cuando Unicaja Málaga y el actual campeón, Fenerbahce, disputen la jornada inaugural el jueves 12 de octubre habrá una novedad fundamental. El baloncesto FIBA estrena una nueva regla para los pasos, tal y como ya os contamos en Medallista. De algún modo, es otra forma de no querer ser menos que la NBA.