El Mundial de MotoGP estaba al rojo vivo la semana pasada con la victoria de Andrea Dovizioso, y de repente ya está casi sentenciado para Marc Márquez. La regularidad del piloto español es demasiado para el impetuoso italiano, que en Australia tuvo la peor carrera de la temporada y eso es un error imperdonable ante un piloto que la única manera que tiene de salir del podio (diablos, del primer o del segundo puesto) es irse al suelo. Márquez impuso su ley en Australia con una victoria en dos tiempos, primero luchando cuerpo a cuerpo y después marcando las diferencias. Ahora, lo tiene todo en su mano para recuperar la corona de MotoGP y sumar su cuarto título mundial en la máxima categoría.

Marc Márquez sera campeón de MotoGP en el Gran Premio de Indonesia si vence o es segundo, independientemente de que gane Dovizioso. Es decir, lo tiene casi hecho. En sus últimas 8 carreras, ha sido primero o segundo en siete de ellas. En la otra, se fue al suelo. Cuando no se ha caído, el peor resultado de Marc Márquez ha sido un sexto puesto, en el Gran Premio de Italia. La increíble regularidad del piloto de Honda (11 podios en 16 carreras) es el peor enemigo del de Ducati, cuya moto además es inferior. Y además, aunque Dovizioso le ha ganado los dos cuerpo a cuerpo a Márquez en apasionantes y arriesgadísimos finales, eso tampoco le serviría al italiano en Malasia para mantener el Mundial vivo.

Márquez estuvo cerca de irse al suelo en dos ocasiones en Australia. Primero casi le tira Zarco. Después, en ese morboso uno contra uno con Valentino Rossi, el español adelantó al mito italiano al límite del contacto, la típica maniobra de un piloto tan brillante como arriesgado que es lo único que puede poner en juego su nueva corona mundial en MotoGP.

Tras batallar en ese grupo de favoritos con Viñales, Rossi, Ianone y demás, Márquez marcó las diferencias y se fue a por una victoria que casi deja cerrado el apasionante debate (e inesperado) con la Ducati de Dovizioso. “Hay más de medio Mundial en este triunfo. Hay un cachito, un cachito grande, sobre todo porque han sido 25 puntos contra tres de Dovizioso y de 11 puntos a 33. Es importante, también psicológicamente:, si aquí él volvía a recuperar puntos, le habrían salido alas y a mí me habrían empezado a entrar dudas”, analizó Márquez tras la victoria en Indonesia. Sabe que ahora tiene la corona de Moto GP casi encajada en la frente.