Sin desmerecer ni un ápice a David Goffin, pocos aficionados al tenis imaginaban que el belga sería capaz de poner fin al 2017 de Roger Federer. Pero así ocurrió. El belga batió al suizo en las semifinales de la Copa Masters, remontando tras un 2-6 en el primer set y alcanzando el partido definitivo en su estreno en el torneo que reúne a los mejores del curso. Una etiqueta, esta última, que se queda corta para describir la temporada de la leyenda helvética.

A sus 36 años, Federer entrará en 2018 como número dos del mundo, tras doce meses en los que su planificación deportiva ha dado sus frutos. El suizo ostenta el récord de siete títulos después de apretar su calendario y participar en solo doce torneos. Y dio muestras de su excelso nivel desde el principio.

El primer grande de la temporada ATP, el Open de Australia, supondría un glorioso pistoletazo de salida para Federer. Partía como cabeza de serie número 17 y llegó a la final quemando etapas sin piedad. En el duelo más esperado, el suizo derrotó a Rafa Nadal en una épica batalla a cinco sets. Su Majestad había regresado (si es que alguna vez se había ido).

En los meses siguientes no dio muestra alguna de bajar el nivel. Cada vez más apoyado en un magnífico servicio, Federer levantaba los Masters 1000 de Indian Wells y Miami, superando a su compatriota Stan Wawrinka y al propio Nadal respectivamente. Poco después, en una decisión inteligente (aunque lamentada por los aficionados), el tenista de 36 años se saltaba la gira de tierra. Y el premio llegaría…

Con la conquista en Halle como calentamiento, Federer se coronaba por octava ocasión en el templo londinense de Wimbledon. Con la mayoría de sus posibles rivales decepcionando, el suizo aleccionó a Marin Cilic en la final. Como él mismo reconocería, ese sería el momento culmen de su 2017. Pero aún tenía saques y sus prodigiosos reveses para más: Shanghai y Basilea.

Federer no podrá cerrar 2017 con la Copa Masters, pero el propio suizo tiene muy claro cómo describir su temporada. “Ha sido un año increíble para mí. Jugar a este nivel ha sido especial y brillante. He disfrutado como nunca”, explicó tras caer ante Goffin. Todo el mundo del tenis quiere seguir disfrutando con él. Porque el que tuvo, retuvo. Y el deporte quiere retener a Federer durante mucho tiempo.