La mayor promesa del tenis francés, Lucas Pouille, ha sumado la victoria decisiva en el quinto y último encuentro de la final de la Copa Davis ante el belga Steve Darcis, consiguiendo la décima Ensaladera para su país. Como se esperaba, el triunfo en el encuentro de dobles resultó clave para los galos, que solo encontraron resistencia en el combinado rival en la figura de David Goffin.

Precisamente, el reciente finalista de la Copa Masters de la ATP había sumado el primer punto para los belgas ante el propio Pouille. Goffin llegaba a la cita en un gran estadio de forma, superior al de los tenistas locales, y así lo corroboró en el primer envite del pasado viernes (7-5, 6-3, 6-1). Sin embargo, Jo-Wilfried Tsonga colocó las tablas en el marcador global batiendo después a Darcis (6-3, 6-2, 6-1), a años luz del nivel de su compatriota.

Llegaba entonces el duelo de dobles, en el que Francia ganaría buena parte de la Ensaladera. El equipo galo contó con un especialista en la disciplina, Pierre-Hughes Herbert, esta vez huérfano de Nicolas Mahut, su habitual pareja. Richard Gasquet rindió a un nivel suficiente para dar buena cuenta del dúo belga, Ruben Bemelmans y Joris de Loore. Fue el choque más equilibrado de la final, como evidenció su marcador (6-1, 3-6, 7-6, 6-4).

Todo podía haber terminado en el cuarto duelo, pero Goffin siguió siendo un titán. El número 7 del mundo hizo lo imposible por su país y la triste realidad es que se encontró muy solo durante todo el fin de semana. Gracias a él todo se decidiría en un quinto partido, tras batir a Tsonga sin paliativos (7-6, 6-3, 6-2). Y así, en un abarrotado y espectacular Pierre-Mauroy, en su Lille natal Pouille puso la guinda frente al entregado Darcis (6-3, 6-1, 6-0), sumando la Ensaladera 2017 a las vitrinas del tenis francés. Pouille había perdido sus dos últimos individuales en la gran competición internacional pero no falló para darle a su país el décimo título en la Copa Davis.