Es una situación poco común en baloncesto, tener que jugar con algún jugador menos un tramo de partido, y más en la época actual, con más jugadores de banquillo. Podía pasar en el baloncesto FIBA con las cinco faltas, pero ni siquiera así. Por eso lo que sucedió en el partido decisivo del Barclays Center Championship es aún más excepcional. Y lo más loco de todo es que el equipo en inferioridad estuvo no muy lejos de dar la campanada y vencer. El equipo de la Universidad de Alabama perdió ante el de Minnesota 89-84, a pesar de jugar casi 10 minutos con tan sólo 3 jugadores. 3 contra 5 y no en una pachanga de barrio.

Desde que se quedaron en inferioridad, los jugadores de Crimson Tide se impusieron a los Gophers 30-22, pero no fue suficiente para lograr dar la vuelta al marcador o forzar una prórroga que les hubiera obligado a un tiempo extra extenuante contra (repetimos) 5 jugadores y relevos en el banquillo. “Luchamos hasta el último instante. No hubo rendición, ese es el lado positivo del partido”, dijo el exjugador y exentrenador de la NBA Avery Johnson. Otro lado positivo es la lección aprendida por los muchachos de Alabama: no abandones el banquillo cuando veas una pelea en la pista, porque te van a expulsar. Es lo que adujeron los árbitros del encuentro cuando Dupree McBrayer y Dazon Ingram se enzarzaron en un concurso de empujones y trash talking. Ocurrió cerca del banquillo de Alabama, que se lanzó a defender a Ingram. Bastó con que abandonaran sus asientos y se metieran en la cancha para ser expulsados. Es la norma que se instauró en Estados Unidos después de la infame pelea de Detroit entre los Pistons y los Pacers.

A Alabama le quedaban sólo los 5 jugadores en pista tras la expulsión de todos sus suplentes, entre ellos el hijo de Avery Johnson. A 11 minutos del final del partido, Ingram fue expulsado por faltas, y casi al mismo tiempo su compañero John Petty se lesionaba y no podía seguir en pista. Resultado: Alabama se quedaba con tres jugadores. Pero liderados por Collin Sexon (que acabó con 40 puntos) los Crimson Tide se llegaron a poner a 3 puntos en el tramo final del partido. Relajación de Minnesota ante una ventaja clara tanto en el marcador como en el número de efectivos o simplemente la extraña condición del partido, el caso es que Alabama pasó a la historia del baloncesto universitario por uno de los partidos más heroicos que se recuerdan.