Con el 2017 a punto de finalizar, el mundo del tenis lo recordará siempre como el año del regreso estelar de dos de las leyendas vivientes del circuito. En efecto, Rafa Nadal y Roger Federer coparon los cuatro Grand Slam y todas las portadas, con sus meteóricos ascensos arrasando sin piedad a toda la competencia. Ahora, de cara a este nuevo curso que arranca ya, la ATP ansía presenciar la vuelta de los otros habituales cabezas de serie, apartados durante un tiempo por diversas lesiones.

Es el caso de Novak Djokovic, el dominador implacable en las temporadas 2015 y 2016, y que este último mes de julio decidió echarse a un lado para poner a tono su cuerpo y evitar más humillaciones (ese 0-6 ante Dominic Thiem en Roland Garros). Curiosamente, el serbio ya aparece en las quinielas de favoritos para el Open de Australia, un torneo muy de su gusto, si bien las últimas noticias sobre su estado físico no son muy halagüeñas…

También tiene que desenfundar su raqueta Andy Murray, el número uno mundial previo a la irrupción de Nadal. El británico compitió durante meses con una seria lesión de cadera, que le provocó marcharse de Wimbledon cojeando y que podría evitar su presencia en el primer Grand Slam del curso. Por lo de pronto, irá a Abu Dhabi solo a entrenar…

El grupo de campeones de los últimos años lo completa Stan Wawrinka, finalista en París en este 2017. El suizo reconoció haber sufrido una barbaridad con su rodilla izquierda, y que incluso pensó en la retirada. Sin embargo, espera volver en Australia, aún sin encontrarse al 100% de condiciones.

Y mientras el circuito vive pendiente de las confirmaciones de Nadal y Federer y de los retornos de esta terna de campeones, otros jóvenes tenistas quieren dar un nuevo salto en sus carreras en este 2018. Podría ser el año de Alexander Zverev, el alemán de 20 años que ya se acomoda en el puesto número 4 de la ATP, tras conquistar los Masters 1000 de Roma y Montreal.

Así como el germano fue trepando sin hacer demasiado ruido, muchas esperanzas están depositadas en el ruso Andrey Rublev, vencedor en Umag. El moscovita ha ido progresando a pasos agigantados y parece haber alcanzado la madurez. Ejemplos similares son el canadiense Denis Shapovalov o el griego Stefanos Tsitsipas, que deben fijarse en el espejo Zverev.