Cuando la temporada tenística apenas ha levantado el telón, ya tenemos aquí el primer Grand Slam del curso 2018. En efecto, el Open de Australia arranca en la madrugada del próximo día 15 y el cuadro masculino ha sido decidido. Analizamos las dos partes del cuadro, los primeros enfrentamientos y los posibles cruces en rondas más avanzadas.

Por las llaves altas, el más afortunado a priori ha sido el número 1 del mundo, el español Rafael Nadal. El mallorquín se medirá en primera ronda al veterano dominicano Víctor Estrella, alérgico a la pista rápida. En la segunda le esperarían Leonardo Mayer o Nicolas Jarry y en la tercera su escollo más duro sería el joven croata Borna Coric. En los hipotéticos octavos se toparía con el argentino Diego Schwartzman o el estadounidense John Isner.

Por su parte, el ganador de la última Copa Masters, Grigor Dimitrov, afrontaría un complicado envite en segunda ronda: el vencedor del David Ferrer-Andrey Rublev. El búlgaro se medirá a un rival qualifier en la primera. Cerca suya aparece Nick Kyrgios, reciente vencedor en Brisbane, al que espera un camino aún más laborioso hasta octavos (Jo-Wilfried Tsonga o los jóvenes Denis Shapovalov y Stefanos Tsitsipas).

Una última llave de esta parte alta se presenta con tenistas muy equilibrados y duelos impredecibles. Ahí cayeron el estadounidense Jack Sock, el francés Lucas Pouille o el sudafricano Kevin Anderson, finalista del último US Open y que protagonizará ante el británico Kyle Edmund uno de los partidos más apetecibles de la primera tanda.

Sin embargo, es la parte baja del cuadro donde saltarán verdaderas chispas sobre el asfalto australiano. Roger Federer abrirá fuego contra otro inglés, Aljaz Bedene, y su obstáculo más incómodo hasta octavos debería ser Richard Gasquet. Ahí ya empezaría lo serio, pues le esperarían David Goffin o Juan Martín del Potro.

Y hablando de hipotéticos cruces, ojo a Alexander Zverev y Novak Djokovic. El joven alemán tendría que deshacerse antes de su hermano, Mischa, para medirse después al serbio, que cuenta todavía con un reto mayor en segunda ronda: Gael Monfils, campeón en Doha la semana pasada. Aunque para desafío, el de otro resucitado, Stan Wawrinka, al que aguardan por el camino Dominic Thiem o Roberto Bautista (al menos, su estreno ante Ricardas Berankis parece asequible).

Más lejos de ellos, encuentros apetitosos como el del checo Tomas Berdych y el australiano Alex De Minaur, una de las sensaciones de este mes de enero. Sam Querrey, semifinalista en Wimbledon, abrirá en un festival del saque ante Feliciano López, y a cualquiera de ellos le esperaría otro lanzamisiles como Milos Raonic (cuyo estado físico es una incógnita).