Días antes de arrancar el Abierto de Australia, se pudieron ver noticias en medios de todo el mundo con la nueva vestimenta de Rafa Nadal. Icono de Nike desde los inicios de su carrera, se anunció a los cuatro vientos que el español volvería a lucir sin mangas en una mezcla de gris y rosa. Es difícil imaginar un escenario en el que Nike rompa su relación comercial con Nadal. También es muy difícil imaginar que, de suceder, el número uno del tenis mundial pase un día sin patrocinador. Pues es lo que le pasa a su homóloga en el circuito femenino. No comparemos la dimensión de Nadal en la historia de la raqueta con la de Simona Halep. Pero la rumana es la mejor tenista en el ránking, y en Australia está jugando con ropa comprada en AliExpress.

La tenista rumana, actual número uno en un circuito femenino con alta volatilidad en el puesto, busca en Melbourne su primer título de Grand Slam, que la rubrique como una de las mejores jugadoras de la actualidad. Nunca pasó de cuartos de final en el torneo que abre la temporada. Y a pesar de ser la número uno, y de haber ganado más de 6 millones de dólares en el año 2017, Halep se quedó sin patrocinador al acabar su vinculación con Adidas. Ya antes de Australia, Simona jugó un torneo preparatorio en China, y allí lució un vestido sin marca. Ganó y ahora es su vestido de la suerte.

“No tengo contrato ahora. Es interesante, si te digo la verdad. Le mandé a uno de mis asistentes una foto de una web china, y en 24 horas tenía el modelito. Tuve suerte, era perfecto», explicaba con naturalidad Simona Halep su situación. En un deporte en el que tenistas hasta de los más modestos reciben toda la ropa, viseras, muñequeras, calzado, bolsa…, la mejor tenista del mundo ahora mismo tiene que pagarse la ropa para jugar. El vestido es lo suficientemente bueno como para haber superado la primera ronda ante la local Destanee Aiava.

El inconveniente de la falta de patrocinador y suministro de ropa no le borra la sonrisa a Halep. «Es genial estar en esta posición, realmente genial. No siento la presión, me siento bien. Cada partido de Grand Slam es duro, no cambia si eres número 1, 2 o 3. Sólo espero que comience el torneo y darlo todo», decía la rumana antes de arrancar en Australia. Halep se dispone a defender su número uno ante el regreso de Serena Williams y muchas otras candidatas a su puesto. Pronto una marca se dará cuenta de lo ridículo de que la número uno del mundo tenga que pedir por internet la ropa para jugar. O peor, lavarla en el hotel.

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