Mientras Rafael Nadal apisona rivales por la parte alta del cuadro del Open de Australia, Roger Federer y Novak Djokovic mantienen el pulso al tenista español por la parte baja. El suizo y el serbio han necesitado solo tres sets para dar buena cuenta de Richard Gasquet y Albert Ramos, mientras otros de los favoritos caían en otra jornada apasionante en Melbourne.

El primer top 10 en sellar su pase a los octavos fue el austríaco Dominic Thiem, que volvió a ofrecer su mejor tenis ante el galo Adrian Mannarino tras sufrir en el encuentro anterior ante Denis Kudla. El número 5 mundial, que suele brillar más en la tierra batida que en asfalto, se medirá ahora al estadounidense Tennys Sandgren, la gran revelación de esta edición 2018.

En el lado opuesto de la balanza a Thiem se encuentra Alexander Zverev. El alemán ha vuelto a decepcionar en un Grand Slam, cayendo ante el prometedor surcoreano Hyeon Chung pero encajando un bochornoso 0-6 en el quinto set. Mucho menos tardó en decir adiós Juan Martín del Potro, arrasado ante el renacido Tomas Berdych por la vía rápida. El checo se enfrentará en octavos al impredecible Fabio Fognini.

El joven asiático, ganador de la primera edición de NextGen ATP Finals a finales del pasado año, será ahora el enemigo a batir para Djokovic, después de que el balcánico barriese de la pista a Albert Ramos. Y ello, pese a solicitar la ayuda del fisioterapeuta en el segundo set. El enista serbio venció por 6-2, 6-3 y 6-3 en una nueva confirmación de su pletórico regreso, que se viene indicando desde el primer día en Melbourne.

El que nunca se marchó fue Roger Federer, quien dejó sin opción a Gasquet en el último turno de la jornada. El maestro suizo, que nunca ha perdido contra el francés, le superó esta vez por 6-2, 7-5 y 6-4 y se citó en octavos con otra de las revelaciones de este año en Melbourne, el húngaro Marton Fucsovics.

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