2018 empieza tal como acabó 2017. Rafael Nadal se ha visto obligado a retirarse en los cuartos de final del Open de Australia ante el croata Marin Cilic, que hasta entonces había presentado una tremenda batalla al jugador español. De esta forma, el balear no podrá repetir la final de la temporada pasada frente a Roger Federer, número 2 de la ATP y que se acerca peligrosamente al trono del manacorí.

El arranque del choque no hacía presagiar tan triste desenlace. Rafa mantenía el nivel de los últimos días, aguantando las embestidas del balcánico y obteniendo un break decisivo para la primera manga (6-3). Sin embargo, Cilic mantuvo el tono agresivo y sus temibles raquetazos a las esquinas dieron sus frutos, de forma que igualó el marcador con el mismo resultado que en el set previo.

El partido entró en plena ebullición, muy equilibrado, con ambos jugadores implacables al servicio. La solidez de ambos empujaba la importante tercera manga al tie-break, donde se produjo un bonito intercambio que acabó cayendo del lado de Nadal. El excelente nivel de Cilic, número 6 mundial, no había bastado hasta ese momento…

Pero la feroz batalla anterior hizo efecto en las piernas del español. El croata era consciente de ello y le hacía correr más y más, hasta el límite. El 6-2 a favor de Cilic en el cuarto set reflejaba la realidad del duelo en esos instantes, y por entonces Nadal ya había solicitado la asistencia médica en dos ocasiones. Lamentablemente, no sirvió para nada y con 0-2 abajo en el quinto decidió pensar en el resto de la temporada. Marin Cilic peleará por un puesto en la final con otra de las sorpresas en Melbourne, el británico Kyle Edmund. Este tenista de 23 años recién cumplidos derrotó a Grigor Dimitrov, uno de los jugadores más en forma del circuito, por 6-4, 3-6, 6-3 y 6-4 y avanzó a sus primeras semifinales de Grand Slam. Esta próxima madrugada, continúa la acción con el Federer-Berdych y el Chung-Sandgren.

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