El Open de Australia 2018 había dejado hasta el momento algunos partidos memorables y, especialmente, caídas sorprendentes y muy tempraneras: Rafa Nadal, Djokovic, Wawrinka, Zverev, Thiem, Dimitrov, Goffin… Había sido un torneo impredecible y vibrante, con Hyeon Chung, Kyle Edmund o Tennys Sandgren llegando hasta donde nadie les esperaba. Sin embargo, las semifinales han sido cualquier cosa menos un espectáculo.

Si el jueves Marin Cilic arrasaba a Kyle Edmund en tres sets, este viernes Roger Federer no necesitó ni eso para superar al joven coreano Chung, que había mostrado un tenis excelso ante Novak Djokovic pero que empequeñeció ante la imponente presencia de la leyenda suiza. A fin de cuentas, para el número 2 de la ATP este partido fue algo así como un calentamiento de cara a la cita definitiva, ni siquiera dos sets antes del abandono del joven aspirante (6-1 y 5-2).

El veterano helvético marcó terreno desde el principio, con un break inmediato que condicionó a Chung durante toda la primera manga. El sorprendente asiático estaba a su merced, intimidado por su rival y el escenario. El 6-1 con el que Federer sentenció el set inicial era la mejor explicación de lo que sucedía en la Rod Laver Arena.

Chung seguía incómodo y el suizo entrenaba sus muchos recursos: diferencia de alturas, bolas cortadas a la zona de saque… El surcoreano siempre quedaba expuesto a lo que Federer decidiese hacer con él, revelando cruelmente la diferencia de edad entre ambos (casi 15 años). Tan mal lo estaba pasando el asiático que, a mediados del segundo set, solicitaba al fisioterapeuta para tratarse un problema en la planta del pie. Era el comienzo de su posterior retirada.

Así pues, un nuevo escollo superado sin apenas dificultades para el maestro suizo, que se planta en la final sin haber cedido un solo set en todo el torneo y sin haberse medido a ningún Top 10 (y eso que la parte baja del cuadro era temible). Sí lo hará el próximo domingo, ante un Cilic que buscará venganza tras la sonrojante derrota en Wimbledon 2017. Todo indica que Federer añadirá una muesca más a su increíble trayectoria y a los 36 años.