A Dominique Wilkins, el legendario anotador de los Atlanta Hawks de la NBA, lo apodaban The Human Highlight Film (algo así como El Hombre Hecho de Mejores Jugadas) por la espectacularidad de sus acciones. El mismo sobrenombre se le podría aplicar a Ricardinho, el jugador del Inter Movistar y de la selección portuguesa de fútbol sala, mucho más pequeño en tamaño pero igual de prolífico a la hora de subir puntos al marcador y de hacerlo de formas nunca vistas. El de Valbom ya tiene su propio mote, O Mágico, igualmente apropiado para describir lo que hace con los pies. Aunque no es solo vistosidad. También eficacia. Portugal derrotó 8-1 a Azerbaiyán en los cuartos de final de la Eurocopa que se está disputando en Eslovenia con cuatro goles de su astro. El póquer le sirvió para sumar 21 tantos y desbancar al ruso Eremenko como máximo goleador en la historia del torneo.

Ricardinho atesora éxitos en su disciplina que lo equiparan a los del deportista portugués más famoso del planeta, Cristiano Ronaldo. Lleva cuatro años seguidos siendo elegido el mejor jugador del mundo, una distinción que ya mereció por vez primera en 2010. De su mano el Inter domina en el campeonato español. Pero lo que consigue el fenómeno es elevar el perfil social de su deporte. Los vídeos de sus goles más espectaculares tienen una notoriedad en la prensa deportiva mundial y en las redes sociales que transciende el espacio reservado habitualmente al fútbol sala.

A cada oportunidad el luso hace girar la atención del mundo hacia un deporte que él a menudo es capaz de convertir en otra cosa, en una suerte de malabarismo competitivo que lo acerca a la dimensión de lo que Ronaldinho o Djalminha conseguían con el fútbol once. Entre maravilla y maravilla, Ricardinho hace avanzar a su selección, gran favorita para alzar el título en Liubliana.

Hace dos años, en Serbia, fue España quien ganó la copa, pero la imagen que dio la vuelta al mundo sigue siendo la de un gol inexplicable. El del mejor jugador del mundo que ahora quiere demostrar que juega en la mejor selección de Europa.