Roger Federer nunca se cansa de reescribir la historia del tenis. Semanas después de levantar su vigésimo Grand Slam, el tenista suizo busca ahora establecer otra marca sin precedentes, convirtiéndose en el número uno de la ATP más veterano de todos los tiempos. Su inscripción a última hora en el torneo de Rotterdam, con el objetivo principal de ubicarse en el trono, es una muestra evidente de que su motivación permanece intacta.

El helvético conoce la fórmula para arrebatar el cetro a Rafa Nadal y colocarse en lo más alto con 36 años y medio. Deberá alcanzar las semifinales en las pistas holandesas, con el belga Ruben Bemelmans como primer obstáculo en su camino.  En la siguiente ronda se mediría al vencedor del duelo entre Karen Khachanov y Philipp Kohlschreiber, y ya en cuartos debería enfrentarse a su compatriota Stan Wawrinka, si es que este hace buenos los pronósticos.

Si es capaz de batir a todos los anteriores, Federer volvería al número uno de la ATP el próximo lunes, justo antes de empezar a competir en la temporada de los Masters 1000. “Después del Open de Australia empecé a pensar en el ranking, y pondré todo mi corazón y cabeza para jugar bien y conseguirlo”, explicó el suizo, que sólo acumula 155 puntos menos que Nadal en la clasificación mundial.

Grigor Dimitrov o Alexander Zverev representan las principales amenazas para Federer en Rotterdam, que ya se alzó con este título en 2005 y 2012. Los españoles que competirán en la pista holandesa son David Ferrer y Feliciano López, ya clasificado para segunda ronda tras superar a Martin Klizan.

El calendario ATP de la semana lo completan los torneos 250 de Buenos Aires y Nueva York (en su primera edición, sustituyendo al de Memphis). En Argentina parte como favorito el croata Marin Cilic, aunque Dominic Thiem, Diego Schwartzman o Pablo Carreño también entran en las quinielas. Más al norte, en Estados Unidos, el japonés Kei Nishikori apura su recuperación ante las alternativas de Kevin Anderson, Sam Querrey o John Isner.

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