Roger Federer aterrizó en Rotterdam con un claro objetivo. Nada menos que convertirse en el número uno de la ATP más veterano de todos los tiempos. Y cuando a semejante mito se le mete algo así en la cabeza… Dos victorias después, la leyenda de Basilea se encuentra a tan solo dos sets de arrebatar el trono mundial del tenis a Rafael Nadal, en el que sería un récord más para un hombre que no se cansa de acumular uno tras otro.

Después de la mínima oposición que se encontró en su estreno ante el belga Ruben Bemelmans (6-1, 6-2), el suizo necesitó de su mejor repertorio frente al imprevisible alemán Philipp Kohlschreiber. El germano es uno de esos jugadores de los que nunca sabes qué esperar, capaces de sacar cara o cruz frente a cualquier adversario. Y presentar batalla al maestro Federer son palabras mayores.

Eso fue lo que hizo Kohlschreiber desde el mismo comienzo, muy sólido con el servicio e igualando en eficacia y vistosidad el revés a una mano del helvético. Tal era el arranque del alemán que la mayoría de errores no forzados caían del lado de Federer. La primera manga se encaminaba sin remedio al tie-break y ahí Kohlschreiber lo tuvo en su raqueta, con dos puntos de set a los que su eterno rival reaccionó como el gigante que es: ganadores, aces y 10-8 definitivo para él.

El público holandés había disfrutado con un fenomenal set de casi una hora, y para deleite de todos los presentes, el panorama se mantuvo durante el siguiente. Ambos tenistas se mostraron colosales con sus turnos de saque, y los deuces brillaban por su ausencia. Sin embargo, a Kohlschreiber le temblaron las piernas cuando debía servir para asegurar otra muerte súbita, y Federer no le perdonó para cerrar el encuentro por 7-5. Así, el suizo está a sólo un triunfo más de reescribir la historia del tenis, por enésima vez.

Mientras, Pablo Carreño continúa con su irregular arranque de 2018. El asturiano cayó en el duelo español ante Guillermo García-López en el ATP 250 de Buenos Aires. El veterano albaceteño rompió en el momento clave, cuando Carreño sacaba para ganar, y sentenció a su adversario en un fenomenal tie-break (8-6). Por su parte, el favorito Dominic Thiem avanzó sin dificultades tras derrotar al local Horacio Zeballos.

Al igual que el austriaco, el japonés Kei Nishikori progresa sin apenas dificultades en el torneo de Nueva York. El nipón es otro de esos tenistas del top 10 que han descendido en la clasificación por sus problemas físicos (como Murray, Djokovic, Wawrinka, Raonic…), pero sobre la pista americana está volviendo a ofrecer su mejor versión y ya está en cuartos de final.