Catorce años después de auparse por primera vez a lo más alto del tenis, Roger Federer se acomoda de nuevo como dominador de la ATP. El suizo de 36 años acudía a Rotterdam con la misión de arrebatar el cetro a Rafa Nadal y lo ha logrado tras batir al local Robin Haase y clasificarse para las semifinales del torneo holandés. Lo consigue a los 36 años y 195 días, convirtiéndose así en el más veterano de siempre, el enésimo récord en su legendario currículum.

A diferencia de Federer, que sudó de lo lindo ante Philipp Kohlschreiber, Haase llegaba al duelo mucho más fresco, tras apenas un entrenamiento contra su compatriota Tallon Griekspoor (6-4, 6-0). Sin embargo, lo que evidenció al principio fueron sus nervios. De hecho, su primer servicio llegó a estar 0-40 favor del suizo, pero el holandés reaccionó y se entonó poco a poco.

El encuentro se equilibró de inmediato y la grada repartía aplausos por igual, dividida entre un jugador legendario como Roger Federer y su héroe local. Aunque lo que probablemente nadie esperase sería el break de Haase en un momento decisivo de la primera manga, que después haría efectivo con su saque para imponerse por 6-4. De momento, saltaba la sorpresa en Rotterdam.

El inesperado guión enrabietó a Federer, que salió más decidido en el segundo set. Los constantes ataques del helvético hicieron recular a Haase, que cedió su servicio a las primeras de cambio. A partir de ahí, el que todavía era número 2 mundial mostró una firme superioridad hasta colocar el 6-1 en el marcador e igualar la contienda. El holandés decayó de tal manera que, en algún punto, pareció resignarse a su derrota…

Efectivamente, los gestos y el lenguaje corporal de Haase no engañaban y el número 42 de la ATP se diluyó tras sorprender en la primera manga. Ni siquiera Federer parecía creerse las facilidades de un rival que había competido fenomenal en el arranque del choque. El suizo necesitó el mínimo esfuerzo para colocarse 4-0 arriba con dos roturas, suficiente renta para subir otro 6-1 y asegurarse el trono mundial del tenis a partir del próximo lunes.

El director del torneo de Rotterdam, el ex jugador Richard Krajicek, saltó a la pista para acompañarle en el homenaje preparado para el eterno tenista de Basilea. Todos los presentes observaron el vídeo sobre su trayectoria, que recogía el momento en que alcanzó lo más alto por primera vez (en 2004). Como guinda, Krajicek le obsequió con un trofeo especial para rememorar su gesta, una más en la carrera de un hombre habituado a reescribir la historia del deporte.