Habría que hacer un sesudo ejercicio de hemeroteca para contrastar las palabras de Fernando Alonso a estas alturas del año pasado, los titulares de la prensa que le acompaña y las reacciones de los aficionados con la realidad que se masticaba tras bastidores en la escudería McLaren y que quedó patente en esa joya audiovisual de Amazon. Quizás entonces, como ahora, haya habido reacciones entre desmedidas e irónicas al ver el nuevo bólido de la escudería británica sus primeras vueltas. El caso es que Alonso, en esa mezcla tan suya de realismo y distancia antipática, es el único que parece decir esto ya lo he visto antes, vamos a esperar un poco. El resto parece echar las campanas al vuelo (o las risas) por una simple puesta en marcha.

El nuevo MCL33 de McLaren es un precioso coche naranja que consiguió completar sin percances (guiño, guiño) unas 12 vueltas al ralentí en el circuito de Navarra para unas sesiones de rodaje en las que el flamante motor de Renault a estrenar (la verdadera esperanza no blanca, sino naranja para esta temporada) apenas aceleraba para adelantar a los vehículos que lo filmaban. “Al mirar nuestro monoplaza me siento increíblemente emocionado, pero también nervioso. Sé lo importante que es este coche para el equipo. Han puesto un montón de trabajo en él”, dijo Fernando Alonso en las declaraciones distribuidas por McLaren, en la línea que debería mantener el asturiano tras quedar escocido por los desastres de los años anteriores. 

“No queremos tener expectativas muy altas ni muy bajas. Tenemos mucho trabajo por hacer este invierno. Primero hay que poner el coche en pista, probarlo y después ver lo rápido que vamos. Intentar luchar por podios tiene que ser nuestro objetivo”. Irreprochable el planteamiento de Alonso ante lo hecho por McLaren en el pasado. De qué sirve ilusionarse antes de tiempo cuando nada hace sospechar que Mercedes haya entrado en regresión, ni que Red Bull ni Ferrari vayan a despeñarse. El problema es que Fernando Alonso fue el encargado de encender el McLaren MCL33 en Navarra y ahí las preguntas subieron de tono queriendo sacar conclusiones de un trámite publicitario. “Me sentí genial, siempre es un momento especial cuando pilotas el coche por primera vez, todo parece que está bien. Vienen buenos tiempos”, concedió el piloto bicampeón del mundo.

Las primeras tomas de contacto serias en Montmeló empezarán a dibujar el verdadero panorama al que se enfrentará Fernando Alonso en el nuevo binomio McLaren-Renault. Mientras, el piloto asturiano se dedicará en cuerpo y alma al Mundial de resistencia, una alternativa para ganar fuera de la Fórmula 1 después de años de desaprovechamiento de lo que todos en el mundillo califican de un talento único. Y eso es algo que apenas unas vueltas de encendido no pueden hacer olvidar.

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