Saúl Canelo Álvarez está a un mes del combate más decisivo de su carrera. A finales del año pasado, se batió con el kazajo Gennady Golovkin, y el empate técnico permitió al europeo mantener todos sus títulos del peso medio. Por contrato (vaya casualidad), se obligaba a una revancha en Las Vegas este 5 de mayo. Ahora, esa pelea que tenía a todo México en vilo corre peligro de no disputarse, tras el positivo de Canelo Álvarez por clembuterol. Un test aleatorio durante los entrenamientos del púgil pelirrojo descubrió la famosa sustancia de engorde. Ahora, su defensa intenta apuntar a la intoxicación alimentaria, para salvar la carrera del boxeador a costa de volver a dejar la imagen de México por los suelos.

El famoso pedazo de carne contaminada por clembuterol es ya la excusa más mítica del deportista después de que Alberto Contador hiciese historia con su defensa por el positivo que casi termina con su carrera. México tiene una amplia hemeroteca al respecto, sobre todo con los casos que se reprodujeron en su selección de fútbol, con cinco casos en el 2011, entre ellos el Memo Ochoa. Ahora, el equipo de Canelo Álvarez aduce la misma razón para su positivo, y de paso anuncia que a partir de ahora su preparación para los combates se hará en Estados Unidos (otra casualidad) para evitar intoxicaciones. También, por el camino, pisotea la imagen de la industria cárnica azteca y de las autoridades sanitarias.

“Como parte de las pruebas voluntarias con las que Canelo Álvarez insistió antes de la pelea del 5 de mayo, uno de los resultados dio positivo por niveles de clembuterol, en línea con la contaminación de la carne que ha afectado a decenas de atletas en México en los últimos años”,  dijo la agencia de representación de Canelo Álvarez en un comunicado. En el mismo texto, el boxeador se defiende: “Respeto el deporte y esto me sorprende y me molesta porque nunca me había pasado. Me someteré a todos los controles que se me pidan para aclarar esta bochornosa situación y confío que al final la verdad prevalecerá”.

Canelo Álvarez goza con el fervor popular en México dentro de un deporte que es algo más que una competición para el país. Pero la crítica tiene al pelirrojo entre ceja y ceja, porque considera que su récord de 49 victorias y 1 derrota está inflado como el ganado alimentado por clembuterol, con peleas ante rivales un poco intrascendentes. En las listas de los mejores púgiles de la historia, Saúl aún tiene mucho que pelear para colarse entre los Julio César Chávez, Salvador Sánchez y Juan Manuel Márquez. Por ahora, Canelo se conforma con poder asegurarse la jugosa bolsa de la pelea del 5 de mayo ante Golovkin y mantenerse alejado de otro chuletón mexicano.

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