Cuando desde varios ámbitos de la fórmula 1 se señala al ruido como un problema para hacer atractiva la competición, nadie sospechaba que lo que necesitaba todo el aparataje que rodea a las carreras del Mundial de F1 fuera otra fanfarria. Cuando los pilotos vencen, suena el himno del país del fabricante y del país del piloto, a no ser que coincidan. En breve, habrá que hacer sitio para escuchar otro más: el Gran Circo automovilístico tendrá su propia enseña musical. Los nuevos dueños del tinglado quieren que la fórmula 1 se parezca a la NFL, y por eso se lo han encargado al compositor que creó el distintivo del fútbol americano para la ESPN.

Brian Tyler es el creador de una composición que sonará a pocos pero también de bandas sonoras de películas como Fast and Furious (tremenda ironía que una de las pelis más ruidosas de la historia tenga una banda sonora de un compositor que quiere dotar de solemnidad a una competición que ha perdido el ruido), la aburridísima película de magos ladrones Ahora me ves, varias entregas de Marvel y una de Dragon Ball. Y varios videojuegos de postín. Tyler es un joven californiano encantado del nuevo encargo de la fórmula 1, que aún no se sabe si tendrá letra o no, o si irá por el tema solemne de la Champions League (el único himno de una competición deportiva que ha calado en todo el mundo) y que copió sin disimulo ni éxito la Euroliga de baloncesto, por ejemplo.

Liberty Media es un consorcio estadounidense que compró el negocio de la F1 al viejo Bernie Ecclestone, y está teniendo ciertos problemas para meterse en la idisioncrasia del mundillo. Además de empezar a percibir que le maná de los derechos televisivos puede estar en peligro y de ver que los pilotos se están moviendo más que nunca para asegurarse su parte del pastel, se encuentra con que las formas de las escuderías, instituciones mayores que los dueños del cotarro, son difíciles de contener. “Es un poco sorprendente lo ruidoso que es todo aquí. La mayoría de nosotros estamos acostumbrados a hacer negocios de ese nivel en privado. Cualquier cosa en torno a la F1 se propaga a través de los titulares por todo el mundo, te guste o no”, lamentó Greg Maffei, presidente ejecutivo de Liberty Media, tras comprobar que las disensiones con Ferrari principalmente han destapado detalles confidenciales de negociaciones con vistas a la nueva era de la fórmula 1.

“Queremos crear la perspectiva de la NFL, donde cada domingo puede ganar un equipo diferente”, insistió Maffei. Después de la que se montó con el nuevo logo del Mundial de F1, los nuevos gerentes del torneo siguen buscando cómo actualizar la imagen  y han comenzado por darle la responsabilidad de la identidad sonora de la fórmula 1 no a los motores sino a Brian Tyler, que ya lo hizo con el fútbol americano.