Poco a poco, y sin hacer apenas ruido, Juan Martín del Potro ha vuelto a colarse en la élite del tenis. Su regreso es, sin duda, una de las noticias de la hasta ahora decepcionante temporada ATP en 2018. Casi una década después de la cima de su carrera, la conquista del US Open en 2009, el jugador argentino está recuperando sensaciones, saboreando triunfos y ofreciendo raquetazos de esperanza para los próximos tiempos. 

Como tantos otros este año, Delpo arrancó el curso con una decepcionante gira por las pistas de Oceanía. En Auckland alcanzó la final pero sucumbió ante Roberto Bautista, mientras que Tomas Berdych le fulminaba en tercera ronda del Open de Australia (torneo que siempre se le ha resistido). De vuelta en su continente parecía seguir idéntico camino, cayendo en Delray Beach ante el joven Frances Tiafoe, después ganador. Sin embargo, todo cambió para el gigante argentino en Acapulco

El tenista de Tandil comenzó su participación en tierras mexicanas superando con facilidad al mayor de los Zverev, Mischa, aunque después tendría que trabajar mucho más para eliminar a otro viejo rockero, David Ferrer. El punto de inflexión llegó en cuartos, frente a Dominic Thiem, ganador de este campeonato en 2016. Del Potro partía como outsider pero sorprendió al joven austríaco para instalarse en semifinales, ronda en la que despachó a Zverev júnior. Ya en la final, el tenista de 29 años derrotó a Kevin Anderson en un reñido encuentro por un doble 6-4. 

Lejos de acomodarse, el mejor tenista argentino está demostrando en Indian Wells que quiere más. En un torneo marcado por los decepcionantes resultados de muchos favoritos, la Torre de Tandil ya se encuentra en cuartos de final, tras superar a Alex De Minaur, David Ferrer otra vez y a su compatriota Leonardo Mayer esta pasada madrugada. Ahora le espera el alemán Kohlschreiber, a quien supera por 6-2 en el enfrentamiento particular. 

Actualmente octavo en el ranking ATP, Juan Martín Del Potro subirá otra posición si alcanza una ronda superior a la que llegue Anderson (que se mide a Borna Coric); y se colocaría sexto si es campeón en la pista californiana, en donde persigue, al menos, su primera final de Masters 1000 en cinco años. Así, sin prisa pero sin pausa, Delpo vuelve a estar entre los mejores del tenis mundial.