Cal Crutchlow tiene fama de bocazas en el paddock de MotoGP. No tiene pelos en la lengua el piloto británico, que antes de que arrancar al Mundial acusó a los pilotos estrella que contratan a coaches para mejorar su rendimiento. “Esto no es aeronáutica. Para qué quieres alguien que te diga ‘Este tío en esta curva va más rápido’. Vale, ¿y? Algunos necesitan que les masajeen el ego. Pero también el de sus coaches. Si Marc Márquez no tuviera uno, seguiría siendo el más rápido”, espetó. Así que si había un piloto dentro del circuito que sería sospechoso de lanzar el aviso de que sus compañeros de Mundial podrían estar consumiendo sustancias dopantes, ese es Cal Crutchlow.

“Si crees que no hay pilotos intentando tomar atajos, es que eres estúpido”. Así se confesaba el británico en la web crash.net. Crutchlow apunta directamente a un aspecto de la preparación de los pilotos y el consumo de ciertas sustancias muy concretas: “No se nos permite usar agujas. Pero sé a ciencia cierta que hay agujas aquí. Podría ser para tomar diuréticos que hagan perder peso, porque algunos son vagos y no quieren trabajar las horas que otros trabajan”.  El último positivo en el Mundial de motociclismo se produjo hace seis años, cuando el australiano Anthony West fue pillado por tomar estimulantes. Ni siquiera era MotoGP, sino en Moto2.

Crutchlow asegura que se ha sometido a apenas dos controles en tres años. Y culpa también a los propios pilotos. “Todos deberíamos estar en el sistema Adams [de la Agencia Mundial Antidopaje], pero el problema es que todos son unos malditos vagos y no quieren que se les pueda localizar cada día. Algunos pilotos cobran 40 millones, otros cobran 20 millones, ¿y no pueden hacer el esfuerzo de estar localizados? ¡Pero si algunos tienen hasta siete ayudantes!”, se queja el piloto de Honda. Actualmente, la organización elige supuestamente después de cada carrera a tres pilotos al azar. Crutchlow dice que a él le ha tocado apenas una vez en 365 días.

Los comentarios del piloto británico tuvieron eco en las más altas esferas de la Federación Internacional de Motociclismo. El presidente de la FIM, Vito Ippolito, dice a la web especializada GPOne que las palabras de Cal ayudan más que perjudican. “Tiene razón, deberíamos incrementar los controles. No tenemos el problema de positivos como el ciclismo, por eso optamos por un sistema de muestras en vez de controlar cada cierto tiempo. El problema es que encontramos cierta resistencia dentro de nuestro deporte…”, dijo Ippolito, antes de apresurarse a decir que esa resistencia no viene de los pilotos. En cualquier caso, en la próxima carrera Crutchlow se verá las caras con los pesos pesados del Mundial de MotoGP y podrá testar el efecto de sus palabras.