Vaya día para Ferrari en el Gran Premio de Bahrein. La alegría por confirmar que esta temporada puede ser la que ponga fin a la hegemonía de Mercedes con el segundo triunfo consecutivo de Sebastian Vettel no fue completa. Porque el otro piloto de la escudería italiana, Kimi Raikkonen, provocó un tremendo accidente en el box, cuando atropelló a uno de sus mecánicos y le rompió la pierna. Se nos olvida en ocasiones el peligro que rodea cada momento de una carrera de fórmula 1, dentro de la pista y fuera de ella, manejando máquinas que desarrollan una potencia descomunal siendo llevadas al límite. Lo ocurrido en Bahrein fue un recuerdo de que basta un simple error humano para que alguien salga gravemente herido.

El accidente opacó el triunfo de Vettel, que confirmó lo enseñado en Australia, que la diferencia con Mercedes es cada vez más estrecha. El atropello también supuso, quizás, la duda de si Ferrari podría haber hecho doblete, porque Raikkonen era tercero en el momento en que fue a cambiar neumáticos y casi se lleva puesta la pierna de su mecánico. La luz verde salió antes de tiempo de que Francesco, que así se llama el herido, pudiera retirar su pierna izquierda. El Ferrari aceleró del 0 a 100 en nada, y rompió la extremidad a altura de la tibia. Ferrari hizo parar de inmediato a Raikkonen, que tuvo que abandonar la carrera. “Noté un golpe, algo extraño, y desde el equipo me avisaron para que detuviera el monoplaza”. dijo el finlandés, con el mismo gesto que cuando se retiró en Mónaco y se fue a un barco a comerse un helado. 

Nada parace alterar a Kimi, ni siquiera arrollar la pierna de uno de sus mecánicos, que pasará unos días extra en Bahrein. Mientras, Vettel aprovechaba los problemas de todo el fin de semana de Lewis Hamilton, que salía retrasado tras una sancíon en la calificación y no encontraba el ritmo que sí tenía su compañero Valterii Bottas. El finlandés de Mercedes acabó segundo tras apretar a Vettel en las últimas vueltas, pero sin poder pasarle. El Ferrari toma ventaja en el arranque de temporada, que ya tiene la sorpresa del Mundial en Pierre Gasly, con su Toro Rosso impulsado por un motor Honda que parece funcionar tras dejar McLaren. El galo fue cuarto, mientras que Fernando Alonso logró dejar el bólido naranja séptimo, su compañero octavo y la primera vez en años que McLaren puntúa en carreras consecutivas sus dos coches. 

La salida le permitió a Alonso meterse en carrera desde el inicio y recuperar posiciones. Pero el asturiano se mostraba cauto: “Fue un fin de semana bastante difícil, salvado por la campana en el último momento con los dos coches en los puntos, pero sabemos que tenemos que mejorar porque lo de hoy fue un poco de coincidencia”. Lo que no parece suerte es lo de Ferrari, dos de dos tras la victoria inicial en Australia y aprovechando el inicio despistado de Hamilton.

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